viernes, 1 de febrero de 2019

Atraco a los tres

NOTA: aunque este diálogo está parcialmente basado en hechos reales, cualquier parecido con personajes auténticos o con la situación real de la investigación o la divulgación científica en España deben considerarse pura coincidencia.


- Tío, ¿seguro que es por aquí?
- Que sí macho, deja de dar por saco. Ya has oído al organizador cuando nos ha despedido, dice que un montón de gente ataja por aquí para llegar a la estación.
- Bueno, un montón... yo solo he visto pasar un señor mayor, y creo que al final ha girado por otro lado. No parece un camino muy transitable; habiendo tanta calle asfaltada, arriesgarse a un esguince por estos solares...
- Si no te hubieras traído la maleta esa friki con una forma tan rara, no estarías tan agobiado. A los congresos se va con mochila, chaval.
- Pero es que el portátil este pesa un huevo, me destroza la espalda. Como encima nos atraquen o algo...
- De verdad que eres canso. Cuando te he llevado por los rincones más recónditos de la facultad, no te has quejado tanto.
- Hombre, pero ahí había un objetivo claro, que era conseguir llegar a la cafetería antes de que se acabase el cátering del congreso. Que digo yo, al menos un curasán por ponente podían haber puesto, al final incluso con el atajo hemos tenido que luchar por el café...
- Uy, cómo se nota que eres nuevo. Ya puedes dar gracias, en la mitad de congresos que he estado yo o te llevabas de casa algo, o no hay tu tía. Una vez hasta me robaron el bocata unos postdocs. Y se dice "cruasán", por cierto.
- Calla tío, no des mal fario, hablando de robos mientras pasamos por este solar de mala muerte...
- ¡Venga va! ¿Te me vas a poner magufo ahora? ¿Después de estar todo el día hablando de ciencia y de divulgación?
- Sí sí, lo que tú digas, pero a mi esa hoguera no me pinta nada bien... ¿es legal hacer hogueras en mitad de un descampado?
- La verdad es que no tiene muy buena pinta. Mejor vamos por este otro lado.
- ¿Eso es un charco de sangre?
- Vaaale vamos por donde la hoguera... jolines qué tiquismiquis.

Joven doctorando contemplando su alentador futuro en la investigación científica.

- ¡Eh, vosotros!
- Hostia no te pares tío hazte el sueco venga venga venga sigue andando.
- ¡Eh, vosotros!
- Tranquilo joder que ya casi estamos veo la estación ahí detrás tú solo pasa del tipo.
- ¡¡Eh!!
- ¡Ah! ¡Estamos rodeados!
- Tranquilo, déjame a mi... Eh... hola, qué tal, nada ya nos íbamos, no queríamos molestarles en su campamento...
- Calla la maldita boca y dame la mochila.
- Perdona, no entiendo...
- ¡Que cierres la boca! ¿Es que no hablas mi idioma o qué? Trae a ver el cartelito ese...
- ¡Au! ¡Eh, que estaba enganchado con imperdible, me has roto mi única camisa!
- ¿Congreso de... divulgación científica? ¿Pero esto qué mierda es?
- Pues eso, una mierda, si no pintamos nada allí, aquí ya ni le cuento, y ya nos íbamos...
- Como volváis a interrumpirnos al final vamos a tener que daros la paliza, que pensaba ahorrármela. Con lo fáciles que se os ve.
- Perdone, siga usted.
- Anda dame la mochila, y tú la maleta esa... un momento, ¿eso qué carajos es?
- Un droide astromecánico.
- ¿Un qué?
- Un R2D2
- ¡¡Pero qué cojones decís!! ¿Es una maleta o no?
- Perdón. Sí. Pero con la forma de R2D2. Me la regalaron estas navidades. Es que el portátil pesa un huevo y...
- Bueno, por fin sacamos algo en claro. Ábrela, Otto.
- A ver... Esto está lleno de camisetas raras y malolientes... ah sí, aquí hay algo gordo. Un momento... ¿esto es un ordenador?
- Coño, no veía uno así desde que era crío. Qué tendrá, ¿treinta años?
- Joder, con eso no sacamos nada. ¿No lleváis nada más?

Objetivo del programa Horizon2020: ningún investigador sin su portátil de última generación.

- El otro en la mochila solo lleva un montón de papeles, un suéter del primark y una bolsa llena de... ¿¿curasanes pasados??
- ¡Eh! Que están de ayer. Mojados en la leche seguro que están riquísimos. Y se dice "cruasáns".
- Pero vamos a ver,... ¿qué clase de congresistas sois vosotros?
- Somos científicos.
- Ah, pues llevaréis un montón de regalos de los laboratorios, medicinas... venga: vaciaos los bolsillos.
- A ver, creo que se confunden. Yo soy físico de partículas, y aquí mi amigo es paleobotánico. Pero nos gusta hablar de ciencia, y hemos venido a contar nuestras batallitas. En estos congresos no hay laboratorios, ni regalos ni...
- Bueno, nos dieron un boli bien chulo.
- A mi se me ha roto ya el muelle.
- Vale, pero chulo era un rato. Tú es que eres un manazas.
- ¡¡Pero queréis callaros!! Me está entrando dolor de cabeza. No entiendo ni la mitad de lo que decís. Dadme vuestras carteras.... ¡ajá! La universidad. Si trabajáis en la universidad debéis estar forrados y...
- JAJAJAJAJA
- Pero...
- JAJAJAJA
- ¿De qué narices os reís?
- Perdone, creí que era una técnica de robo, hacer chistes para aligerar tensión, o algo así. En la universidad no se gana mucho, caballero. Si acaso se ganan disgustos. Yo estoy con contrato de prácticas, y aquí mi amigo lleva 8 años como interino.
- Bueno, pero están a punto de sacarme mi plaza.
- Jo qué suerte, con solo 45 tacos... luego vas por ahí quejándote.
- Yo no me quejo.
- Sí te quejas, sí.
- Norman, de verdad, esta gente me está empezando a dar pena. Creo que les hace más falta el dinero que a nosotros.
- Bueno, de todas formas por aquí ya no pasa nadie a partir de esta hora.
- Tranquilos, total nosotros ya hemos perdido el tren. Con que nos ahorréis la paliza, yo ya contento.
- Jajaja qué va, lo de la paliza sí que era una táctica. Anda, venid al fuego a echar un trago, ya cogeréis el siguiente.
- Oye, perdona que te pregunte así de sopetón, pero... me gustaría hacerte una consulta. ¿Como está eso de los gluones? El otro día Otto y yo discutíamos si tienen masa o no y...

*** una hora y media botella de vodka más tarde ***

- Hola, ¿estáis por aquí? ¿Otto, Norman, cómo ha ido...? ¡Ah! ¡Qué hacéis vosotros aquí aún!
- Hombreeeee a ti te quería yo ver. Así que esto es lo que nos mandas para que desplumemos... ¿y pretendías que nos repartiésemos el botín? Pero si son unos pobres desgraciados.
- Espera espera no me jodas... ¿Doctor Gertrude? ¿el organizador del congreso nos manda directos a una trampa para que nos atraquen?
- Bueno, a ver, puedo explicarlo... yo simplemente os mostré un atajo y... y casualmente, estos caballeros y yo nos conocemos y...
- Déjalo, capullo. Anda, páganos lo prometido y olvidaremos la ausencia de botín a cambio de lo bien que lo hemos pasado charlando con estos muchachos.
- Ah, ya, bueno... es que al final, como el congreso era de inscripciones gratuitas y tal pues... no hemos sacado tanto y... bueno, pensaba que el botín sería suficiente y claro...
- Ya veo. Así que nada de pasta. Y esos bolsillos tan abultados serán que estás contento de vernos, no? Ale, pues serán tres los atracados hoy. ¿No os parece chicos?
- ¡Sí!
- ¡Eso! ¡Reviéntale la cara!
- Oye, no te vengas tan arriba, plantitas.
- Perdón.
- En serio, de verdad que no llevo nada, no es lo que parece...
- Norman, haz los honores anda.

*** varios forcejeos y registros más tarde ***

- Oye pues al final, qué majos estos señores. Nunca me habían atracado de forma tan amena.
- Ya te digo, ya ni le guardo rencor a Gertrude. El pobre al final sí se ha llevado paliza.
- Pues mira, le está bien empleado por intentar abusar de unos pobres diablos y encima compañeros de profesión.
- ¡La cara que ha puesto Norman cuando ha empezado a sacudirle y le han caído todos esos curasanes de los bolsillos!
- Cruasáns, querrás decir.
- Dios, qué harto me tienes.






viernes, 12 de octubre de 2018

La casa del "paper"

- Buenos días, nos encontramos de nuevo en directo en la sede de Elsevier en España donde, como ya sabrán, un grupo de investigadores ataviados con batas rojas y máscaras de Santiago Ramón y Cajal irrumpieron hace ya cinco días, secuestrando el edificio con todos sus trabajadores dentro. Según las últimas informaciones que esta cadena ha podido contrastar, al parecer los delincuentes han estado aprovechando los días durante los cuales se ha prolongado las negociaciones con la policía para convertir una ingente cantidad de manuscritos en artículos de elevado factor de impacto, saltándose todos los protocolos de revisión por pares y de estándar de calidad inherentes a este tipo de publicaciones. Ahora sabemos que las conversaciones mantenidas con el líder de los secuestradores, al que únicamente conocemos como "el IP", eran una estratagema para dar tiempo a los criminales en este terrible proceso de falsedad documental que, por otro lado, tiene a gran parte de la opinión pública (principalmente becarios y técnico de laboratorio) de su parte. Cinco días de exigencias, como mínimo, inquietantes, que han ido desde pedir la contratación inmediata de cuantos becarios de investigación se encontrasen trabajando sin remuneración en aquel momento, hasta la candidatura al premio Nobel de Fisiología y Medicina, pasando por un equipo de secuenciación masiva lacado en plata con remaches dorados, y una promoción instantánea a catedráticos de universidad para los atracadores (salvo para uno que al parecer todavía es ayudante doctor, y necesitaría primero pasar por las tres figuras contractuales previas). Los diferentes mediadores que han pasado por el caso han ido capeando estas surrealistas reclamaciones como han podido, tomando por el camino decisiones desafortunadas, como la filtración a los medios de información falsa relativa a uno de los atracadores, conocido únicamente como Aspártico, donde se afirmaba que este había falseado la información contenida en su tesis doctoral. Recordemos la reacción de los atracadores, que incluso ofrecieron una respuesta en forma de entrevista grabada. Dentro video:

viernes, 24 de agosto de 2018

Merlín, científico y educador


Si uno repasa el dilatado y variopinto catálogo de producciones de la factoría Disney puede encontrar desde auténticas joyas de la animación tradicional, dentro de los cánones más clásicos, hasta arriesgados y vanguardistas relatos. Pese a la fama de uniformidad tanto formal como temática de estas películas, realmente el ojo experto puede hallar películas harto inclasificables y joyas por descubrir para el gran público. Hoy quiero hablaros de una de estas rara avis que no destaca, precisamente, por su calidad técnica, su calado dramático o por constituir una narración especialmente emocionante. De hecho, no creo que destaque por nada en especial, más allá de ser la única aproximación animada al mito artúrico de la mano de Disney.

domingo, 12 de agosto de 2018

La auténtica química contra el envejecimiento

Hay dos cosas muy de moda hoy día, y vengo dispuesto a juntar ambas en un mismo post. Estas dos cosas son la ancestral lucha de la Humanidad contra el envejecimiento, y el miedo a cualquier solución que contenga la palabra "química" en su enunciado. Hablemos un poquito de cada una de ellas.


domingo, 22 de julio de 2018

Una cita ineludible con 24 #MujeresIncreíbles

Los lectores del blog conocerán de sobra la revista Principia, su página web, mi implicación en el proyecto y lo orgulloso que estoy de formar parte de una iniciativa que destaca entre la mucha y muy buena oferta de divulgación científica que hay en nuestro país por su originalidad y arrojo, entre otras muchas virtudes. Parece increíble que todavía haya nuevas razones para seguir escribiendo sobre el tema.

Pues sí, las hay. 24 razones increíbles, en concreto.


viernes, 11 de mayo de 2018

En defensa de la vocación


Hay una palabra que está adquiriendo una connotación cada vez más negativa, en estos tiempos de continuo acoso y derribo de la profesión científica. Se trata del concepto de la "vocación". Un término que ha ido acompañando gran parte de las reivindicaciones en contra de la precariedad laboral en la ciencia. Durante muchos años, y no hace tanto de esto, se asumía por gran parte de la sociedad que la investigación, en cualquier campo del conocimiento, era algo que se hacía por vocación. Una afirmación que, como todo en la vida, tiene parte de verdad y es susceptible de malinterpretarse. Intentaré explicarlo, porque el asunto tiene más miga de la que aparenta.



domingo, 11 de febrero de 2018

#11febrero: mujeres a tope, a tope de mujeres biomédicas

Vuelve a ser 11 de febrero y volvemos a celebrar el día de la mujer y la niña en la ciencia. Como últimamente vivo a toda prisa, no voy a entrar en justificar porqué pienso que se deba celebrar este día, ni si la forma en que lo hacemos es la adecuada: para eso la red se ha plagado desde hace unos días (lo cual está muy bien) de artículos interesantísimos y bien documentados, como este de mi amiga Cristina Escandón, una de las mentes maestras detrás de Principia. De hecho, yo mismo he contribuido a celebrar este día con una breve historieta para la web, donde hablo de una mujer oculta durante años en torno a uno de los descubrimientos más importantes de la historia de la biología, y de la Ciencia, con mayúsculas, en general; allí ya me he explayado bastante.

Así que en el post de hoy voy a limitarme a proporcionar un puñadito de ejemplos de mujeres científicas cuyas carreras me parecen tan excelentes como prometedoras, y que suponen una mínima fracción de tantas que me encuentro en mi día a día. Los tres ejemplos corresponden a tres compañeras con las que he compartido laboratorio, en diferentes momentos. Podría haber escogido a muchas más, pero como ellas han sido las doctoraciones femeninas más recientes a mi alrededor (un hecho al que otras veces he dedicado posts individuales enteros, los buenos viejos tiempos...), no he tenido ni que preocuparme de buscar o cribar. Allá van.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Darwin volverá... en 2018

Hoy es un día histórico. Por primera vez en la Historia del Blog (que ya van a ser 9 años, que se dice muy pronto...) terminamos el año sin traer un video de nuestro amigo y vecino Darwin. Sí, lo sé, intentad contener las lágrimas; es un momento aciago, y sin duda supone un punto de inflexión. Muchas son las razones que han llevado a este punto, y ninguna de ellas tiene que veer con falta de ideas o de ganas: existen tres guiones terminados, así como varias ideas argumentales, esperando su momento para ser rodados. Este año el tiempo se nos ha echado encima, por no hablar de un ataque de lumbalgia de última hora; pero lejos de amedentrarnos, vamos a tomarlo con optimismo. Vamos a provechar para que esto sea un punto de inflexión, y gracias a la buena noticia de que el flamante director Lujancio (gracias al cual en este blog se ha llegado a las más altas cotas cinematográficas en lo que a cortos darwínicos respecta) por fin ha vuelto a instalarse en nuestro país, os garantizamos que pronto habrá más y mejores cortos. Cosas que nunca antes habéis visto. Una revolución en ciernes. cortos hechos con tiempo, dedicación, y sin presiones. Rompemos la tradición de la noche de fin de año, para garantizar al menos un corto al año, tal vez el día de Darwin el 12 de febrero. Ahí dejo la posibilidad, ya veremos si podemos cumplirla. 

Por lo pronto, cerramos el año con el único "corto" protagonizado por nuestro barbudo amigo: una aparición especial en directo en el evento Desgranando Ciencia, en su cuarta edición, que ha quedado registrada aunque la grabación no permite apreciar, por razones técnicas, la grandeza de la chorrada en cuestión. Pero sin duda fue un honor mandar un emisario ya que este año no pude asistir a tan célebre acontecimiento, y no tengo sino palabras de agradecimiento hacia los organizadores, y en especial hacia el amigo Óscar Huertas, que consiguió apañárselas para que el mismísimo Alfred Rusell Wallace mantuviera una conversación con nuestro barbudo favorito; y al incombustible Pakozoico por aceptar hacer la presentación, con una interpretación memorable. En  fin, ahí va el video de la sesión completa, y a partir de las 2h justitas (aproximadamente 2:01), podéis presenciar (parcialmente) la locura de reunión evolutiva:



Termino pues el año lanzando un mensaje de optimismo y esperanza: Darwin volverá, pero mientras tanto, disfrutad el fin de año y la entrada de 2018 con ganas de evolucionar. Ahí queda un dibujito, para que no se diga.





sábado, 30 de diciembre de 2017

Juegos en el aula, vacunas, y críos de 4 años

Hace unos meses me enfrenté a la tarea de contar mi profesión ante una clase de mocosos y mocosas de entre 3 y 4 años. Por mucho que al final haya llegado a considerarme un divulgador científico con cierta experiencia, hay que reconocer que este tipo de experiencias siguen suponiendo un reto. La cuestión es que para ayudarme en mi tarea, y tras mucho pensar qué podría hacer para llenar los 40 minutos de actividad (recordemos que estas personitas apenas pueden mantener la atención más de, digamos, un minuto y medio) decidí desarrollar una actividad de coloreado y pegatinas, algo muy resultón ante semejante público; y temáticamente, me centré en explicar las vacunas y cómo nuestro cuerpo aprovecha la vacunación para luchar contra las infecciones. He contado en el blog de la AMPA (la Asociación de Madres y Padres de Alumnos y alumnas, no la organización criminal) la experiencia, grosso modo; pero quería dejar constancia en el blog de la actividad propiamente dicha, puesto que al contarlo en su día por Twitter y mostrar los dibujos utilizados, encontré cierto interés e incluso demanda para utilizar los  dibujos. He pensado que tal vez algún profesional docente, pediatra o farmacéutico (así como cualquier progenitor o persona humana en general) podría aprovechar la idea, ampliarla o reciclarla, con lo que aquí va una breve explicación acompañada de los dibujos utilizados.

Aquí los dibujos preparados por un servidor (tampoco podéis pedirme mucho, estas cosas toca prepararlas la noche de antes aprisa y corriendo). Los dos de arriba son los policías (células del sistema inmunológico), el resto son microbios que podrían ser tanto buenos como malos, de ahí al ambigüedad de sus facciones entre la pasividad-agresividad y la simpatía.


1. Primero, hay que conseguir explicar a grandes rasgos lo que supone que en el cuerpo tengamos "bichitos" buenos como invitados, "bichitos" malos que nadie ha invitado, y "bichitos" que velan por nuestra seguridad, vigilando a unos y otros. Yo, por muy pequeños que sean los niños, introduzco siempre el concepto de células para referirme a los bichitos, pero es cierto que a estas edades poco se puede hacer que no suponga más confusión.

2. A continuación, se reparten los dibujos, que están todos repetidos (a base de fotocopias o impresora), habiendo menos "policías" y más "bichos", en general. Los bichos tienen aspecto más malote, con dientes, pinchos, y aspecto monstruil. Los policías, pues bueno... se notan que son policías y buenos (reconozco que me quedaron mucho más resultones los bichos malos). 

3. Se reparten los dibujos aleatoriamente, y se pide a los chavales que los coloreen, y que piensen si el bicho que les ha tocado es bueno o malo. Es fascinante ver cómo justifican su elección, y qué rasgos consideran "buenos" o "malos". 

4. Sutilmente, el docente escoge uno de los bichos con aspecto de malote (o con menos aspecto de mlaote, puede ser interesante esta opción) y le coloca un gomet rojo. Como están repetidos, puede buscar todos los que sean iguales y ponerles el gomet. O ponérselo solo a alguno de ellos, para darle un toque aún más interesante. IMPORTANTE: una vez elegido el que va a tener el gomet, el instructor debe reservar una copia del dibujo engometado para sí mismo.


Para los que no estéis en edad escolar, un "gomet rojo" es una pegatinita redondita de color rojo.

5. Cuando los dibujos estén coloreados (con asombrosos e hilarantes resultados, en general), se escoge a uno de los policías y al niño al que le ha tocado, y se lleva aparte. Se hace a los demás que formen un grupete todos mezclados, en medio de la clase.

6. Al policía elegido (al azar por favor, que si no se vuelven todos locos) se le ofrece la foto del bicho malote con el gomet. Gracias a ella, podrá reconocer cuáles de todos los bichos son automáticamente malos: solo aquellos que tengan el mismo gomet rojo. Esta es la vacuna; ahora el policía puede rastrear la clase, buscar los bichos con gomet, y apartarlos de los demás. El cuerpo está curado.

Obviamente se puede enriquecer la actividad cuanto se desee, hacer más específica, o más dramática; pero solo con esto, y simplificando mucho, los niños entienden conceptos muy básicos: hay bichos buenos, hay bichos malos; no hace falta que los policías ataquen a todos. Pero a veces puede haber infiltrados muy chungos, y las vacunas ayudan a encontrarlos y eliminarlos rápidamente. 

Bueno, la experiencia con los muchachos de la clase de miniLitos fue espectacular. Incluso me contaron que uno de sus amiguetes se fue unos días después, por primera ves en su vida, muy contento a vacunarse; bueno, todavía con ciertas reticencias, pero diciendo que esperaba que no le doliese porque sabía que había que ayudar a los policiás del cuerpo a eliminar a los bichos malos. Aparte de que los nanos quedaron encantados con sus dibujitos para colorear (ahora mismo tengo la nevera de casa llena de microbios de absurdos colores arcoiris...). 

Creo que  es especialmente sintomático acabar el año con esta entrada, puesto que denota un hecho incontestable: el blog está muy vacío, las entradas escasean, pero la divulgación a pie de calle la llevo a tope. Ojalá tuviera tiempo para plasmar aquí todo lo que hago. No estaría mal, para empezar, contar la charla que di hace un par de semanas en mi propio instituto de secundaria; sin duda, son dos extremos de experiencias divulgativas, una al comienzo de la etapa educativa, otra al final, justo antes de la universidad. Dos actividades que considero cruciales, y tremendamente importantes. Bien vale la pena tener el blog más abandonado, si es porque invierto el tiempo en hacer cosas así.

Pero claro, si encima vengo y lo cuento, pues doble éxito. A ver qué tal se presenta el 2018, en ese aspecto.

Seguiremos informando.



lunes, 13 de noviembre de 2017

Ningún laboratorio sin su Bata Woman

Hoy, Diana ha defendido su tesis doctoral. Ha sido una exposición con una defensa brillante, como no podía ser menos tras seis años de trabajo durísimo, de perseguir respuestas esquivas, de pelear con células pejigueras y de pasar horas y horas frente al ordenador analizando cómo esas neuronas extendían sus axones, de forma aberrante y renqueante, hasta poder deducir qué es lo que fallaba en su interior. Respuestas esquivas, como digo, y muy necesarias si uno quiere llegar a desentrañar los mecanismos moleculares que subyacen a patologías tan terribles e incomprensible como la ataxia de  Friedreich, una enfermedad minoritaria que afecta al sistema nervioso periférico. La portada de la tesis de Diana, en su versión libro, ha sido el dibujo de un niño: una especie de monstruo de aspecto divertido, la forma en que aquel niño diagnosticado de Friedreich intentó plasmar cómo se imaginaba el "bichito" que le explicaron era responsable de su enfermedad: la proteína frataxina, cuya función, por increíble que parezca y después de tantas tesis doctorales tan brillantes como la de Diana, sigue sin conocerse en su totalidad.

Podíamos quedarnos con este dato emotivo y en cierto modo desesperante; pero la intención de este post no es solo felicitar a Diana y a los que han dirigido su trabajo. Es resaltar que, además de ser una investigadora infatigable y tenaz, Diana ha sido siempre consciente de que era una mujer en un mundo de hombres, y que toda ocasión es propicia para llamar la atención sobre ese hecho. Así que, cuando pasó a formar parte de nuestro grupo y conoció  a mi famoso - en ciertos círculos reducidos; unas diez personas - personaje Bataman, me preguntó inmediatamente: ¿y no tienes ningún diseño para... Bata Woman?. Obviamente, mi misión estaba clara: no bastaba con miserables intentos anteriores. Hacía falta una Bata Woman. Meses después, Diana estaba a punto de leer la tesis, yo había visto una fantástica película llamada Wonder Woman, protagonizada por otra heroína llamada Diana, y estaba claro cuál debía ser el dibujo para regalar a mi compañera.

¿Pero sabéis qué es lo mejor de todo? Que una vez sentado entre el público, viendo a Diana defender a bata y espada su trabajo, me percaté de otra cosa. Dos de los tres integrantes del tribunal (incluyendo la presidenta) eran mujeres; una de las directoras de la tesis (la principal, realmente; ya sabéis cómo funciona eso), era también una mujer; y el laboratorio original donde se desarrolló la mayor parte del trabajo, estaba integrado en una inmensa mayoría por mujeres: entre el público pude ver a muchas de ellas. Un laboratorio del que han salido numerosas tesis, artículos científicos, descubrimientos de una calidad excepcional, en torno a la mencionada ataxia y otras enfermedades neurodegenerativas. Casi todo ello llevado a cabo por mujeres. No hay una ocasión mejor para hacer notar la absurda minoría de mujeres en los puestos más altos de las instituciones, a la cabeza de grupos punteros, dirigiendo universidades o centros de investigación. No tiene sentido, porque no refleja la realidad. Peor como siempre, buscando el lado optimista, hoy he tenido la sensación de que algo estaba cambiando, tal vez por el mero hecho de caerse por su propio peso. 

Es tentador decir que no hace falta heroínas, que ninguna Bata Woman va a llamar la atención sobre algo que poco a poco va a ir dejando de ser una triste realidad. Pero tampoco parecía que hiciese falta una película protagonizada por una heroína solitaria, y sin embargo ha supuesto una revolución, una inspiración inédita hasta entonces para miles de mujeres que, por fin, se han visto reflejadas en un campo, el cine de entretenimiento bélico-fantástico, donde siempre han sido alejadas del protagonismo.

No se me ocurre mejor símil: en el mundo hacen tanta falta Wonder Woman como Bata Woman.  Porque de heroínas, las pantallas y los laboratorios están llenos.

Solo que no las vemos.