sábado, 4 de octubre de 2014

Cómo NO ganar un Nobel

 
Hace unos días me encontraba yo en un congreso científico enfocado en la investigación de los radicales libres. No se trataba de analizar el comportamiento de alborotadores, terroristas ni partidos políticos minoritarios que amenazan con cambiar las cosas; sino de profundizar en el papel que juegan, dentro de nuestras células, los subproductos químicos generados por el oxígeno que las células utilizan para obtener energía. Le tocaba el turno a un investigador israelí llamado Abraham Reznick, que iba a contar cómo el humo de los cigarrillos afecta en particular a las células musculares, y la relación entre una dosis continua de dicho humo y el desarrollo de sarcopenia o degeneración muscular (pista: la cosa no acaba bien para los fumadores). Independientemente del interés del tema y de la calidad de los resultados (ambos sobresalientes), la charla comenzó muy bien porque el investigador era un señor bastante entrado en años que hablaba con desparpajo y gran sentido del humor, lo cual siempre se agradece en estos entornos. Uno de sus chascarrillos para caldear a la audiencia es el que motivó el presente post, así que lo contaré en detalle.


Bonito sitio para hacer una tesis o un postdoc. Sobre todo si te toca en una de las torres altas y tienes vistas al mar (sacada de la web oficial, por si alguien quiere probar suerte a ver si dan curro).

miércoles, 13 de agosto de 2014

Robin Williams y el estigma

Para alguien enamorado del cine como un servidor, la muerte prematura de un actor del calibre de Robin Williams es siempre causa de tristeza. Particularmente, siento especial predilección por los actores capaces de alternar los papeles más dramáticos con otros terriblemente cómicos; en la mayoría de ocasiones, estos monstruos de la escena son capaces de encarnar la esencia de la tragicomedia en todos y cada uno de sus gestos, algo que dota a sus papeles de un cariz especialmente real, disfrazado a menudo de payasadas. Al fin y al cabo la vida es una sucesión de situaciones en las que no hay un hilo conductor, donde la sorpresa y la risa, el dolor y la angustia, se suceden y entremezclan constantemente. En el poco tiempo transcurrido desde su muerte, he visto multitud de homenajes y alabanzas donde se alaba especialmente su capacidad interpretativa a nivel vocal, pues era un actor especialmente capaz de imitar voces y acentos. Pero particularmente a mí me gustaría homenajear su mirada. Los buenos actores hablan más por sus miradas que por sus palabras. El cine es narrar con imágenes, nunca debemos olvidarlo; y los buenos guiones no son sólo aquellos llenos de líneas de diálogo ingeniosas y acertadas, igual que los buenos actores no lo son sólo cuando recitan un guión de gran calidad. El buen guión modela un personaje, su psique. Es capaz de describir su personalidad y emociones, y lo hace en un lenguaje que un director hábil pueda traducir a imágenes, para lo cual se vale de un actor. Si el actor no es capaz de interiorizar ese personaje, de meterse en su piel y transformarlo en sí mismo, todo el proceso se puede ir al traste. Robin Williams tuvo la oportunidad de trabajar con los más grandes, y eso no hizo sino darle alas para que el desbordante talento que bullía en su interior saliese a borbotones, por cada poro de su piel, impreso en cada arruga de su rostro, y reflejado en esos ojos vidriosos que parecían reír y gritar al mismo tiempo.



Mi intención no es sólo loar a este gran actor que tanto me ha hecho disfrutar. Muchos grandes artistas nos han dejado últimamente, y me ha entristecido del mismo modo. Pero en este caso las circunstancias concretas de la muerte me han llevado a pensar en algo que durante mucho tiempo he querido escribir, y creo que este puede ser el momento adecuado.

viernes, 1 de agosto de 2014

El final de JoF, el principio de algo nuevo.

Hace unos tres años Quique Royuela me preguntó si quería participar en una iniciativa de divulgación científica, una revista de periodicidad bimestral, gratuita y castellano. Antes de terminar de leer su mail ya estaba escribiendo la respuesta: SÍ, rotundo, pues la interacción con Quique y con algunos de los que serían mis compañeros de aventuras en esa empresa me había demostrado que eran gente con la que valía la pena comprometerse. Tres años después, 16 números de una calidad creciente dejan testimonio del que ha sido un experimento de los más estimulantes en los que he participado (y he participado en muchos). Gracias a estos 16 números de Journal of Feelsynapsis, hemos conformado un equipo de plantilla y de colaboradores habituales multifacético y multidisciplinar con el denominador común de la pasión por la ciencia y las ganas de compartirla como una experiencia divertida, amena y asombrosa, capaz de hacer nuestras vidas y las de nuestros semejantes en este remoto lugar del universo más llevaderas. 

La cuadrilla de joferos, en su última y más constante encarnación. Por mucho que cambie el nombre del proyecto, siempre seremos joferos bajo la tutela del Gran Jofe Supremo Royuela.

Ante la necesidad de crecer y consolidar este proyecto, se ha optado por un cambio drástico: un nuevo proyecto, más ambicioso, del que pronto os hablaré más en detalle. O con suerte, del que oiréis hablar. Un proyecto para el que, de nuevo, se me ha preguntado si quería formar parte activa, pregunta que de nuevo he tardado poco en contestar (de hecho menos aún que la vez anterior) con un SÍ aún más rotundo, tanto que he tenido que limpiar la pantalla del monitor. La prueba del poco tiempo que tengo para dedicar a esta sana afición de "contar la ciencia" es que se me acumulan hasta las reseñas; pero os digo de verdad que todo lo que implique trabajar con un grupo de gente como el de los joferos, merece la pena y mucho. Sin duda una de las mejores experiencias en que ha derivado esta afición blogueril.

Por el momento, os dejo con los dos últimos números de Journal of Feelsynapsis, JoF para los amigos; perdonad que no haya podido reseñarlos debidamente, he catado ambos números y me reafirmo en lo que siempre digo: su variedad de temas y estilos no desmerece en absoluto el rigor y la calidad de los textos. Una auténtica guía de lo que la ciencia puede ofrecer a la hora de entretener y satisfacer las mentes inquietas. 





Termino comentando mis dos últimas aportaciones: en la primera, titulada Ponga una pizca de evolución en su investigación, hablé de la importancia de conocer la teoría evolutiva para el día a día del investigador biomédico, pues ambas disciplinas parecen no entenderse demasiado a pesar de que pueden aportarse mucho mutuamente. Y en el último número, bajo el título de Los chivatos moleculares señalan el camino de la enfermedad abordo el tema de los biomarcadores, qué son, y cómo se están desarrollando en la biología moderna. Para picar vuestra curiosidad, os pongo aquí un par de imágenes que acompañan, respectivamente, a uno y otro artículo:



Finalizar el post de este modo es toda una declaración de intenciones: el espíritu de JoF ha sido, y seguirá siendo en su próxima encarnación, estimular la curiosidad del lector. Utilizar los ganchos más rebuscados, llamativos y populares, para conseguir sorprender, que el lector se haga preguntas, que se interesa por pasar la página. Para todos los que hacemos la revista, la ciencia es diversión, imaginación, curiosidad y capacidad de asombro. 

Somos un atajo de locos, sí; pero locos apasionados y con ganas de hacer las cosas bien. Os invito a compartir nuestra locura y a acompañarnos en esta próxima etapa. Que como todas las etapas, empieza... por el principio.


sábado, 19 de julio de 2014

Solicitud para un proyecto de investigación en neurociencia

Dada la reciente política del Ministerio en materia de convocatorias de financiación de proyectos de investigación - especialmente en lo tocante a los requerimientos, criterios de evaluación y aprobación de solicitudes - nuestro grupo ha decidido en esta ocasión alejarse de los cauces formales habituales y realizar la solicitud de la presente convocatoria de manera independiente del modelo oficial. En concreto, hemos decidido explicar, en un lenguaje lo más común posible, el objeto de estudio de nuestra línea de investigación, con la esperanza de que su relevancia e interés hablen por sí mismos sin necesidad de entrar en detalles científico-técnicos complejos ni de adjuntar las ingentes cantidades de documentación e informaciones complementarias que se suelen exigir en estos casos. A tal fin, hemos escogido un ejemplo de neurociencia básica consistente en la reacción de los músculos de las extremidades superiores ante un estímulo externo. Esperamos que el ejemplo sea lo bastante sencillo, si bien hemos tenido que dar por sentados una serie de conocimientos básicos por parte del evaluador y/o personal burocrático encargado de evaluar esta solicitud; por ejemplo, asumimos que el lector no sólo tiene cerebro sino que sabe, aunque sea vagamente, cómo funciona un cerebro y para qué se requiere.

Aclarados estos puntos, comenzamos con la explicación.

domingo, 6 de julio de 2014

Diario de curso de experimentación animal: algunas conclusiones

Tenía pendiente desde hace tiempo terminar esta saga de entradas satírico-epistolares basadas escrupulosamente en hechos reales (otros célebres ejemplos fueron el Diario de congreso o el Diario de un viajero en el tiempo). De hecho había pasado tanto tiempo, que dudaba si tenía mucho sentido seguir con la saga. Pero resulta que en los últimos tiempos el tema de la experimentación animal ha salido a la palestra a raíz de algunas declaraciones y de sus correspondientes respuestas y recontrarespuestas, y por si esto fuera poco el compañero Banchsinger nos dejó hace unos días, en esta Santa Casa, una interesante reflexión al respecto; así que no aprovechar la oportunidad de terminar lo empezado, estando el tema relativamente activo, sería absurdo. Lo que sí voy a hacer es aparcar un poquito el humor y el tono de las primeras entregas (aquí la primera y aquí la segunda) para simplemente contar qué conclusiones extraje de aquel curso, y cómo ha cambiado mi visión de la experimentación animal desde que, en virtud de la titulación que me otorgó dicho curso, he trabajado en este tema.

jueves, 26 de junio de 2014

Animales de experimentación: héroes anónimos.

Aunque hace ya muchos años que vivo por y para la ciencia, he sido uno de esos científicos dedicados a las ciencias de la vida que ha tenido la suerte de no tener que trabajar directamente con animales casi nunca.  Lo hice muy al principio de mi carrera, cuando aun era solo un grumete, sin las ideas claras de un marinero de derrota; únicamente observando y ayudando a una doctoranda que realizaba su tesis doctoral. Ya casi se me había olvidado lo que se siente al trabajar con animales... ayer quise acompañar a un colega al animalario y solo vi héroes, pero de los de verdad, no esos piltrafillas de la Marvel.

Quizá el término héroe suene efectista y desmedido, pero para mí aquella situación encarna, como pocas veces he visto en mi vida, el coraje más épico que se pueda ver fuera de la gran pantalla o de las buenas novelas. La valentía tranquila de los hechos cotidianos que aquellos tres seres vivos mostraron fue  precisamente lo contrario a la acción y el fragor de una de una batalla. Una cuidadora que arrullaba al blanco conejo de laboratorio como si fuese su propia madre. Un conejo de laboratorio que estaba tranquilo como el niño que se adormece en brazos de sus progenitores. Y mi colega, consumado científico que, detestando profundamente la ciencia cada vez que empieza a preparar la mezcla de péptidos para inyectar, saca el temple de dios sabe donde para calmar su pulso que un minuto antes parecía una atracción de feria. Después de tres inyecciones hipodérmicas, la cobaya ni siquiera se alteró y tras recibir una barrita de pienso de la mano de la cuidadora, volvió calmadamente a su jaula para empezar a producir anticuerpos que luego usaremos en nuestra rutina diaria en el laboratorio para por ejemplo revelar un “western blot”.  



Hoy también he ido al animalario, esta vez he acompañado a otra compañera que se disponía a organizar unas simpáticas ranitas hembra de la especie Xenopus laevis en cajas, para inyectarles una hormona que las haga desovar hoy por la noche. En el laboratorio usamos el contenido de los huevos para hacer un extracto de proteínas extraordinariamente concentrado que podemos usar para hacer toda clase de experimentos. Esta especie de tortilla contiene semejante montón y variedad de proteínas que sería prácticamente imposible producirlas por otros medios más simples, como usando bacterias. Pues bien, de nuevo la misma conducta que anteriormente, pulso firme y delicado evitando cualquier tipo de rudeza. Contándome entre rana y rana el temor a hacerles daño y las semanas sin dormir cambiando el agua de los tanques cada pocas horas y dándoles medicación una por una a las casi 300 ranas cuando sufren un brote de salmonela. Viendo el acuario se podrá pensar que es triste y que están aburridas, yo lo estaría. Sin embargo la mayoría alcanzan los 15 años de edad, que es prácticamente el máximo que algunas alcanzan en libertad.



Se ha de decir que no siempre es así. Muchas son las veces que las cobayas se alteran y sufren. No todos los protocolos experimentales son tan inocuos como los que os acabo de contar, en algunos casos los experimentos dejan clavadas en nuestra retina imágenes bastante duras. Y la verdad deber ser dicha, al final la mayoría de las cobayas son sacrificadas, si no por razones experimentales, por cuestiones de seguridad o para que no sean usadas fuera del ámbito académico ante la imposibilidad de servir para otros experimentos y lo peligroso que podría ser que abandonaran un ambiente controlado. Pero no se equivoquen, el que viste la bata es tan humano como cualquiera, si no más.  Y esa es la razón por la que los científicos que trabajan con animales no disfrutan de su trabajo con ellos, no son inmunes al dolor ajeno, sea humano o animal. Y si lo fueran, serían retirados de su trabajo.  Las pautas y protocolos de experimentación animal son extremadamente estrictos y asépticos.  A cualquiera que se le ocurra infligir gratuitamente y de forma deliberada el mínimo dolor a las cobayas se le caerá el pelo hasta de las pestañas. Creo que el Dr. Litos entrará un poco más en detalles en los recovecos de la legislación vigente acerca del trato de animales de laboratorio. El llegar a conocer aunque solo sea someramente todas las trabas económicas y legales y el cómo afrontan los científicos la experimentación con animales dará una idea de por qué se intenta evitar la experimentación con animalesLos animales de laboratorio solo se usan cuando no hay otro remedio, cuando ningún otro modelo más simple puede ser usado para obtener resultados fiables al mismo nivel.  

Por eso, a los que trabajamos o somos cercanos a la experimentación con animales nos enfadan ciertas actitudes cerriles, pretendidamente tuertas (por aquello de mirar restringidamente) y sordas que solo saben gritar sin atender a razones, esgrimiendo fotografías y documentales sensacionalistas, la mayoría de dudosa veracidad, fecha o muy poco comunes en lo que a experimentación con animales se refiere. Gran parte de la culpa de estos movimientos anti experimentación animal han surgido en parte por culpa nuestra, de los científicos. No nos hemos propuesto explicar qué se hace en realidad con los animales de laboratorio, e imágenes de tiempos arcanos y épocas más oscuras se han afianzado en el acervo popular haciendo parecer a los científicos que trabajan con animales sádicos torturadores sin escrúpulos.   Es cierto que de vez en cuando, estrictamente hablando acerca de experimentación científica con animales, explota el escándalo porque en no se qué laboratorio se han hecho a experimentos con animales a escondidas y con dudosa moralidad.  Crucificar la experimentación con animales por hechos aislados, que además son perseguidos por la ley, es como pretender el parar de construir edificios cuando uno o dos se desploman porque los constructores usaron materiales de mala calidad.

Salvo penosas excepciones, la investigación y experimentación con animales tiene un objetivo final muy claro, ayudar al ser humano y a otros seres vivos mediante el entendimiento de la materia viva. Es cierto que trabajando con animales pasa igual que pasa en cualquier otro tipo de experimentación: tras mucho trabajo, dinero, sufrimiento y tiempo, a veces al final de la investigación no se encuentra nada útil. Muchos podéis pensar que esto es una pérdida de tiempo y de dinero y que las cobayas han podido sufrir y morir por nada, pero parad atentos a lo siguiente: la mayoría de los fármacos, técnicas quirúrgicas y tecnologías que nos salvan la vida diariamente se cimientan sobre el sacrificio de aquellos que mostraron cuál NO era el camino. Toda investigación se inicia con un objetivo, si se supiese que no se iba a cumplir, pues no se empezaría, parece de perogrullo, pero a muchos se les olvida.

Por mi parte, cada vez que veo una manifestación anti experimentación animal no puedo evitar preguntarme si esa gente gritando enfervorecida tiene seres queridos o incluso mascotas. No puedo creer que ninguno de ellos se esté beneficiando directa o indirectamente de una vida salvada por aquel grupo de ratones que se usó en los ensayos clínicos del fármaco para la leishmaniosis canina o del cochino que puso a punto el bypass coronario. Quizá sea simplista y/o extremista, pero no puedo evitar preguntarme si saben realmente de lo que están hablando; si no lo saben, se les ha engañado, si de verdad lo saben, entonces no entiendo su comportamiento. Por eso hay que explicar que la experimentación con animales, como es inevitable, se realiza supervisada por comités de ética y los más férreos controles administrativos. El que quiera ver conspiraciones de malvados torturadores en oscuras torres de castillo, que los vea, la realidad es la que es: los animales se usan cuando no hay otro remedio, y es verdad que a veces sufren, pero su sufrimiento se minimiza todo lo humanamente posible. Y esto podrá parecer bien o mal o se preferirá mirar para otro lado, pero siendo fríos, se ven escenas más duras en el día a día de un hospital que un laboratorio de experimentación animal y en ambos sitios tienen como objetivo último mejorar la vida de la gente.

Desde mi punto de vista, negarse a la experimentación con animales es ser un suicida o creerse por encima de las capacidades del ser humano. Es cierto que en este campo, como en cualquier aspecto de la vida, se han de encontrar ejemplos de aprovechados, avariciosos y delincuentes sin escrúpulos, por ello hay que exigir que la experimentación esté controlada y que las violaciones de la ley se persigan y penen como corresponde. Sin embargo, oponerse de manera radical a esta práctica científica es pegarle fuego a tu casa contigo dentro. Me perdonarán los puristas, pero para mi, los animales de laboratorio son para nosotros algo así como los búfalos fueron para los nativos americanos. En ellos descansa gran parte de los cimientos de nuestra civilización. Queriendo o sin querer les debemos lo mismo que a otros héroes anónimos.

sábado, 14 de junio de 2014

Citocracia 2.0

Buenas noches, gracias por acompañarnos en este programa especial centrado en las inminentes elecciones celulares. Hoy tenemos con nosotros a representantes de todas las fuerzas políticas de la célula… bueno, de casi todas, porque no tenemos mucho espacio y se nos han quedado fuera un par; pero no pasa nada, eran partidos de esos chiquititos que se presentan por dar color, más que otra cosa. En cualquier caso, seguro que escucharemos interesantísimas declaraciones en este debate a cuatro bandas, más aún teniendo en cuenta el clima de incertidumbre e inestabilidad que se vive estos días en el interior celular. Sin más dilación, les presentaré a nuestros invitados.

Pese a ser las primeras elecciones de la llamada "era de la citocracia 2.0", la célula aún se ve inundada de carteles incitando a la población proteica a participar, dada la baja tasa registrada en los últimos comicios

miércoles, 21 de mayo de 2014

Descripción musical (al rico meme de interné)

Antes de que internet se utilizase para todo y fuese imprescindible para trabajar, comunicarnos y agobiarnos de muy diversas maneras, hubo un tiempo en que se utilizaba para divertirse y perder el tiempo (ahora también, pero de forma más disimulada). En esa época floreció la bonita costumbre de los memes, que aplicados al mundo del bloguerismo consistían en proponer algún tipo de entrada particular para que cada bloguero recogiese el testigo y la retomase personalizándola un poquito, pasándola a su vez al siguiente. De este espíritu tenemos  reminiscencias hoy día en los abundantes "Carnavales científicos" en los que en esta santa casa hemos participado numerosas veces, incluso organizando alguno que otro

Pero el meme de hoy es un digno heredero de aquella costumbre ancestral mucho más desenfadada y lúdica, y no podía ser otro sino Eulez, adalid de la egoblogoirrelevancia, quien me desafiase a participar. Pues recojo el testigo, con orgullo y gran entusiasmo. El desafío consiste en describirse a uno mismo respondiendo a un cuestionario, pero utilizando exclusivamente títulos de canciones de tu grupo favorito. Aquí abajo las normas, y más abajo, mis respuestas, y más abajo aún, mi propia nominación para otros blogueros musiqueros que considero pueden gustar de participar en esta chorrada. Allá vamos:

  • Normas : Escoge una banda/grupo favorito, y responde solo con títulos de sus canciones.
  • Nominado por: Eulez
  • Banda o grupo elegido: Led Zeppelin

Preguntas:

  • ¿Eres hombre o mujer? : «Hot dog» 
  • Descríbete: «Dazed and confused» 
  • ¿Qué sienten las personas acerca de ti?: «Friends»
  • ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?: «Heartbreaker»
  • Describe tu actual relación con tu pareja: «Stairway to heaven»
  • ¿Dónde quisieras estar ahora?: «Down by the seaside» 
  • ¿Cómo eres respecto al amor?: «Moby Dick»
  • ¿Cómo es tu vida?: «Good times, bad times» 
  • ¿Qué pedirías si tuvieras un solo deseo?: «Rock and roll» 
  • Escribe una cita o frase sabia: «The song remains the same» 
  • Ahora despídete: «Thank you»

Nomino a: @DaniEPAP, @cuantozombi y @Trotalomas, a ver si alguno pica.

Si alguno no conocía este estratosférico, increíble, fabuloso y mítico grupo, por el amor de Darwin, que se ponga ya mismo las pilas y puede empezar por todas esas canciones.



domingo, 11 de mayo de 2014

Cinco años de blog y la biblioteca de los posts soñados

Existe un lugar en el reino de Sueño donde se guardan aquellos libros que no han sido escritos todavía. Aquellos que sólo aparecen en los sueños y en la imaginación de sus autores. Sólo algunos de ellos llegarán a convertirse en auténticos libros, cuando las mentes que los idearon encuentren la manera de plasmarlos en palabras dentro del mundo real, momento en el cual desaparecerán de esa fantástica biblioteca en la que volúmenes y más volúmenes guardan los anhelos, fantasías y sueños de tantas personas. 
 
 

viernes, 25 de abril de 2014

El baile de los Cromosomas


Lo he visto en cientos de fotos, en decenas de libros, en cochambrosos esquemas desde la escuela hasta el final de la carrera: La Mitosis, la coreografía de la división celular. Un baile asombroso. No importa cuantas veces lo hayas estudiado en aburridos soportes estáticos, cuando lo ves en vivo, casi llegas ha entender la majestuosidad de la vida.
File:Major events in mitosis.svg
Fuente

Por motivos de secreto profesional, entenderán que no les diga el porqué, pero un ayer, después de un experimento fallido, decidí aprovechar aquellas desahuciadas pero aún vivas células. Se me había  ocurrido una idea, pero para llevarla a cabo, primero tenía empujar a esas células al límite de su resistencia y al poderoso microscopio hasta el límite de su resolución. Si superaban la prueba, la primera piedra para un futuro experimento estaría puesta....


Sambodromo de Río (Cromatina)
Yo ya había visto cromosomas en vivo, vosotros también, ya los visteis el otro día cuando os enseñé aquellas grabaciones. Pero, aquella vez, los parámetros que usé para filmar esas células estaban más enfocados a adquirir una visión global de la división celular. Entonces solo pretendía poder seguir el derrotero de la cromatina de cada célula sin preocuparme de distinguir dentro de ese amasijo teñido rojo alguno de los 82 cromosomas que poseen de media los núcleos de las células HeLa. Sin embargo, esta vez quería ver el baile de cerca, lo más cerca y lo más claramente posible. Quería ver si la máquina que tenía entre manos era capaz me mostrarme al menos algunos de los bailarines con todo detalle. Quería ver si era capaz de seguir todos y cada aun de sus movimientos durante la exquisita danza. Ya había visto el Sambódromo, ahora quería ver a las Sambeiras.

Sambeiras (Cromosomas)

Hay un par de cosas a tener en cuenta. La primera es que el término Cromosoma se refiere a una macromolécula de ADN unida a una horda de proteínas que la organizan. Los llamados Cromosomas interfásicos se representarían con una I. Después de la replicación de esas moléculas de ADN, se usa la típica representación en X, que hace referencia al llamado Cromosoma metafásico. este último no es otra cosa que dos I gemelas unidas por el "centro" (Centrómero se llama el lugar por donde se unen). La segunda  cosa es que un cromosoma metafásico dentro de una célula viva sufriendo mitosis no se parece en nada a la típica representación en X que podéis encontrar por ahí. Os prevengo porque no quiero que os perdáis buscando cosas con forma de X imitando a Fred Aster, lo que veréis será más parecido a un unos bailarines de Break dance.



El kit de la cuestión para entender la coreografía está en saber que el bailecito puede dividirse en 4 grandes fases determinadas por los cambios de densidad que  sufre la cromatina a nivel global. Resumiendo mucho se podría decir que cuando una célula no está en el proceso de división (mitosis) se encuentra  en Internase. La Interfase vendría a ser  la "vida normal" de la célula. En ella la célula realiza todos los procesos metabólicos y fisiológicos para los que nació. En Interfase el núcleo esta completo y nuestros cromosómicos bailarines se encuentran en reposo, relajados, expandidos y en proceso copiado... pero cuando el copiado finaliza,  la célula necesita dividirse y empieza el baile.  En Profase, los cromosomas interfásicos despiertan de su relajado letargo y empiezan a condensarse, tensan sus músculos moleculares y el ADN que compone cada cromosoma pasa de ser una fofa y sedentaria macromolécula a una fibrada, ordenada y dinámica estructura. Según se van condensando, los Cromosomas interfásicos (I) gemelos (las  dos moleculas de ADN gemelas, copias exactas que se hicieron en Interfase por cada cromosoma) quedan unidos por su centro (centrómero) dando lugar al Cromosoma metafásico (X), la danza se acelera y con agitados y exaltados movimientos, los suntuosos bailarines se van alineando entorno a un plano imaginario que separa las dos mitades de la célula durante Metafase.  Cuando todos están alineados en un majestuoso equilibrio, los cromosomas hermanos, rompiendo su centrómero, se separan durante Anafase corriendo cada uno, todavía condensados, hacia polos opuestos de la célula. Al final de la Anafase y durante toda la Telofase los cromosomas se descondensan paulatinamente hasta alcanzar el mismo estado relajado que poseían al principio, en Interfase.    

 Aquí podéis ver la cromatina de una célula Hela pasando por las diferentes fases fases de la Mitosis. Recodad que aquí solo vemos el Sambodromo, la resolución no permite ver bailarines individuales.

Este es el fabuloso ritual, que se repite una y otra vez (en líneas celulares inmortales es la historia interminable) con un único objetivo: generar dos células hijas con el mismo número de cromosomas y exactamente la misma información genética. Claro está que la igualdad en el reparto no siempre se consigue. Por muy bien que se baile, que les pregunten a los Cherokee se siempre conseguían lluvia.



Bueno, pues eso, que a lo que venía era a mostraros de nuevo el vivo el baile, lo más de cerca que la tecnología a mi alcance me dejo grabar .


Ahí estaban, para los ojos legos en la materia, el tumulto embarullado de gusanos rojos, más que bailarines, parecen un grupo de seres enloquecidos bailando el Harlmem shake. Pero para el docto en la materia o para aquel que sea capaz de mirar el vídeo dos o tres veces, se verán claramente algunos cromosomas aislados; de dos a tres bailarines despistados, en la parte izquierda del núcleo más brillante que queda en la parte superior de la imagen, justo antes de su metafase. Este espectáculo que dura al rededor de una hora a fotograma cada tres minutos y muy justito de láser, era máxima resolución espacio-temporal que podía conseguir. Para ver con más precisión necesitaba más láser y fotogramas cada menos minutos, pero ya perdí la cuenta de las células que murieron valientemente bloqueas en una Profase sin fin con los bailarines desubicados, despistados y perdidos por los efectos perniciosos de tanta radiación en tan poco tiempo. Lo que había visto casi era suficiente, pero ni las células ni la magnífica máquina habían superado la prueba. Sin embargo aun albergaba un as en la manga: había más células en el incubador, un Pepino-microscopio aun más grande el el cuarto de al lado y más días que longanizas x 6,23x10^23