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lunes, 11 de mayo de 2020

El hermano retornado y el cumpleblog confinado

Hoy, 11 de mayo, este blog cumple precisamente 11 añazos. El año pasado ya hice una oportuna reflexión sobre lo que significaba, o podía significar, seguir empeñado en mantener este rinconcito abierto. El hecho de que ni siquiera una pandemia que nos ha tenido confinados durante dos meses haya sido capaz de motivarme para resucitar este lugar y llenarlo de todas las reflexiones, historias y meditaciones que me han abordado durante este tiempo (que no han sido pocas), habla por sí mismo. Pero aquí sigo, empeñado en insuflarle vida de cuando en cuando. Así que se me ha ocurrido que era un buen momento para celebrar no solo el cumpleaños de ¡Jindetrés, sal! sino el de una persona muy importante que, oh casualidad, cumple años el mismo día. Y es un hecho realmente casual, porque el estreno del blog fue algo sin mayor planificación y que estuvo oscilando a lo largo de varios intentos hasta finalmente publicarse el primer post el 11 de mayo del ya lejano 2009. El caso es que, ese mismo día hace aún más años, nació mi hermano pequeño, Guillermo, al que quiero homenajear hoy.



Las dos primera colaboraciones de Guillermo en Principia, podéis verlas en todo su esplendor aquí.

Guillermo es el auténtico artista profesional de nuestra familia. Su devoción por las artes plásticas, sobre todo escultura o modelado y pintura en su aspecto más artesanal, solo es igualada por su pasión por la música. Formado en València, nuestra tierra natal, ha pasado siete años a caballo entre Argentina y Uruguay, para hace dos años regresar dispuesto a emprender una nueva etapa personal y profesional. Podría contaros mil cosas sobre él y sus talentos, pero dado el especial momento de celebración doble que tenemos entre manos, lo más idóneo es que os cuente que, avatares del destino, a su regreso Guillermo ha terminado por colaborar con la revista Principia: efectivamente, esta iniciativa que pretende fusionar arte y ciencia era el lugar ideal para que nuestras pasiones hermaniles confluyeran. Así que, después de colaborar con la web de Principia ilustrando un par de relatos con increíbles y personalísimos dibujos, ambos nos pusimos manos a la obra para crear un cuento ilustrado, escrito por servidor y embellecido por sus lápices: la historia de Lila y Rosa, dos neuronas, que apareció publicado en el número #9 de la revista Principia kids


Lila y Rosa, dos neuronas muy molonas, en Principia kids #9


Pero si os quedáis con curiosidad, estáis de suerte; dicho cuento fue uno de los elegidos para ser narrados en forma de audiocuento, y podéis escucharlo aquí mismo, narrado por el joven Gabriel Royuela:



Jamás estaré lo bastante agradecido a la gente de Principia por haber propiciado que diera rienda suelta a mi pasión por el arte y la narración escrita, tanto como me apasiona la ciencia; pero también por permitirme conocer a talentos increíbles y personas asombrosas que han dado a mis creaciones literarias un carácter tangible y unas interpretaciones alucinantes. Que encima hayan alojado la primera colaboración creativa entre estos dos hermanos que han pasado tantos años separados, y que por supuesto no se va a detener en este entrañable cuento, era algo que solo podía celebrar en ¡Jindetrés, sal!, la puerta virtual a través de la cual no solo he descubierto una vocación, sino que he accedido a un camino de encuentros y reencuentros de lo más emocionantes.

Felicidades, Jindetrés. Felicidades, hermano. Y a todos vosotros, gracias por seguir ahí de una u otra manera. Aun en la distancia. En el anonimato. En el confinamiento.




martes, 31 de diciembre de 2019

El desafío del Gnosynaikon: lo mejor de 2019

Los que me conocen a menudo me tachan de entusiasta, y alegan que me dejo fascinar muy fácilmente. Puede que esas afirmaciones no sean totalmente carentes de fundamento, y bien es cierto que a menudo demuestro cierta tendencia a la hipérbole. Advertido todo esto, puedo comenzar este post-resumen de lo mejor del año con una simple a la par que rotunda afirmación:

El desafío del Gnosynaikon es lo más grande que se ha publicado en todo 2019.

domingo, 22 de julio de 2018

Una cita ineludible con 24 #MujeresIncreíbles

Los lectores del blog conocerán de sobra la revista Principia, su página web, mi implicación en el proyecto y lo orgulloso que estoy de formar parte de una iniciativa que destaca entre la mucha y muy buena oferta de divulgación científica que hay en nuestro país por su originalidad y arrojo, entre otras muchas virtudes. Parece increíble que todavía haya nuevas razones para seguir escribiendo sobre el tema.

Pues sí, las hay. 24 razones increíbles, en concreto.


lunes, 12 de septiembre de 2016

Una reseña diferente


Por si no fuese bastante honor que mi relato de ciencia ficción haya inspirado una portada, encima se trata de una portada tremenda y que... ¡brilla en la oscuridad! (la oscuridad es el tema común a todos los escritos del número; sí, eso es también marca de la casa. Unidad temática en cada entrega).

Este post iba a ser una reseña de los últimos números aparecidos de Principia y Principia kids, los cuales he leído durante este verano. Quería disfrutarlos bien antes de escribir sobre ellos. Y llegado el momento de contar qué me han parecido, me enfrento a un dilema: no quiero hacer una reseña al uso. De hecho, no puedo hacer una reseña al uso. Por varias razones. Que procedo a enumerar:

1. Principia no puede reseñarse como una revista, como un libro, como un cómic, o como una publicación de divulgación. A sus creadores les gustaría que os dijese que en realidad es un "magacín cultural", pero tampoco la voy a llamar así. Lo más riguroso que podría decir es que es un poco de todo eso... y mucho más que todo eso.

2. Hay multitud de blogs y webs donde se describen los contenidos de los números, empezando por la propia página de la tienda de Principia. Cualquiera que los lea puede hacerse una idea de lo variado, completo y original del índice de contenidos de cada entrega (un ejemplo, y otro, y otro aquí).

3. Una reseña al uso debería incluir una valoración objetiva y pormenorizada de los artículos que componen la revista, sus puntos fuertes y sus puntos débiles. Obviamente, toda reseña o crítica está siempre sujeta a la subjetividad y los sesgos propios del que la escribe, pero en este caso sería muy flagrante puesto que no solo participo en tres de los artículos contenidos en las revistas (un relato de ciencia ficción de corte clásico, y los guiones de las obligadas citas con OOBIK), sino que conozco personalmente a casi todos los que participan en los demás. A veces es difícil valorar el trabajo de aquellos que te caen muy bien, sobre todo cuando los sigues de cerca y constatas a diario que son gente capaz de lo mejorcito en el campo. Y podría extenderme demasiado. Así que por mucho que me duela, tabla rasa: no nombraré a nadie directamente.

4. En realidad, soy demasiado vago como para hacer lo que de verdad me gustaría: ir uno por uno, destacando sus virtudes y explicando lo que más me ha gustado de cada uno de ellos.

Bueno ya me he cansado de enumerar. Así que voy a dejar a un lado los numeritos y voy a seguir a pelo.

Esta no es una ilustración que uno suela encontrarse acompañando un texto de divulgación. Pero es que la historia que se cuenta, y cómo se cuenta, tampoco tiene nada que ver con la divulgación de la ciencia "clásica". Hay ciencia en "Los 86", pero también hay literatura, emoción, historia, y humanidad. 

Tras mucho pensarlo, he conseguido por fin hallar un buen símil para expresar las sensaciones que, como lector (y olvidando mi participación), me ha producido la dilatada lectura de estas entregas, las cuales me he llevado allí donde he ido este verano. Me han acompañado en mesitas de noche, maletas, en la hora de la siesta y antes de dormir. Comencé la revista por el primer artículo, luego fui saltando de uno a otro, ojeando una y otra vez para recrearme en las ilustraciones, decidiendo cuáles me llamaban más la atención y guiando el orden de lectura según diferentes criterios: porque un dibujo atrapaba mi mirada, porque el autor es un viejo conocido, porque el tema de repente me parece de lo más curioso... en algunos casos, empezaba a leer sin tener ni idea de qué me iba a encontrar. Finalmente, recuerdo agobiarme porque al ir saltando tanto me costaba encontrar los que me quedaban sin leer; así que retomé el principio y fui leyendo todos los que aún no había catado. Como resultado, devoré con ímpetu algunos relatos que me atrajeron desde el principio, pero curiosamente algunos de los que más disfruté fueron de los últimos, porque a lo mejor en su momento no me llamaron la atención. Una vez terminada la revista, la conclusión es que unos me gustaron más que otros; algunos me encantaron, otros me parecieron meramente entretenidos; pero todos, absolutamente cada uno de ellos, me proporcionó algo nuevo, algo original, algo inesperado. Bien por el contenido, bien por la narrativa, bien por las ilustraciones que lo acompañaban.


Los números (perdón; episodios; hasta en la forma de numerar es original esta obra, fíjense en los lomos) de Principia no desentonan en una estantería de cómics, no en vano el formato me retrotrae a algunas de mis novelas gráficas favoritas en formato prestige. Por supuesto, el que cada número incluya historietas de OOBIK también ayuda.

Me vino a la mente - y este es, por fin, el símil - aquellos tomos de Super Humor de cuando era crío, que contenían historietas variadas, algunas protagonizadas por mis personajes favoritos y otras por personajes que no me decían nada en principio. Siempre recuerdo devorar las historias de Mortadelo y Filemón, una tras otra, para luego pasar a las páginas de 13 Rue del Percebe; si había Rompetechos o Pepe Gotera y Otilio, eran los siguientes. Y ya sin rastro del genio Ibáñez, procedía a leer los Superlópez (con el tiempo llegó a cautivarme lo que conseguía Jan además de parodiar a Superman) o los Zipi y Zape. Estos últimos no me entusiasmaban, pero como ávido lector de cómics, al final terminaba por pasar un buen rato; y en otros tomos o revistas de historietas similares (me viene a la cabeza la mítica revista Guai!, cuyo nacimiento y fallecimiento presencié; viejuno que es uno), donde se daban cita otros personajes y autores, a menudo encontraba entre las últimas elecciones en el orden de lectura, auténticas maravillas que llegaban a convertirse con el tiempo en mis favoritas. 


Resultado de imagen de revista guai
El mítico primer número de la revista más guay del kiosco (fuente)


Exactamente esto es lo que sucede con Principia: puede que no seamos muy devotos del estilo de alguno de los autores, puede que algunos temas no nos parezcan novedosos o llamativos, puede que solo nos apetezca leer aquello que es divulgación científica en sentido clásico, o por el contrario, que estemos hartos de los artículos de divulgación; que busquemos aprender cosas nuevas, o que disfrutemos más con las idas de olla, las historietas moleculares, los repasos cinéfilos o los cuentos e historias cortas; pero todo ello ha sido creado por auténticos profesionales, por personas con intereses, experiencias y destrezas de lo más variopinto, siempre desde la pasión y la máxima entrega. Y eso, se nota. Igual que se nota el amor con el que los padres de la criatura (Quique, Cris, Javi y en la impagable labor de co-editores, Silvia y Rafa) se han encargado de pulir las aristas, encajar las piezas, y engalanar todo con un buen gusto y una elección de ilustradores y decisiones de diseño que no solo completan, sino que mejoran aún más el conjunto, convirtiéndolo en una auténtica obra de arte. Arte gráfico, arte narrativo, arte científico. Sí, creo que podemos empezar a hablar de "arte científico" cuando la ciencia o las explicaciones basadas en evidencias experimentales sirven de excusa para hacernos soñar, para hacernos reír, para hacernos llorar. Cuando esa misma ciencia permite crear mundos imaginarios, recrear cosas que nadie es capaz de ver, o inspirar a artistas que terminan pariendo algunas de sus mejores creaciones.

Todo lo escrito en esta reseña vale tanto para Principia como para Principia kids; pero esta última se guarda algunas bazas críticas para conectar con la muchachada, como las páginas para completar con pegatinas (en la imagen, una composición refinada y minuciosa, obra de miniLitos).

Ya advertí que iba a ser una reseña diferente. Porque lo mejor que se puede decir de una obra cualquiera, en el actual panorama sobresaturado y estandarizado, es que sea diferente. Y esta sí es una definición de Principia que me convence, y con cada entrega que tengo en mis manos, me siento más convencido de ello.

¿Qué es Principia? Es algo nuevo, algo bello, algo sorprendente. En definitiva... es diferente. 



lunes, 25 de mayo de 2015

Principia: mucho más que una revista de ciencia

Este iba a ser un post de propaganda, para dar publicidad a un proyecto del que formo parte y en el que creo profundamente. Pues bien, la mejor publicidad que puedo hacer es simple y llanamente decir que este post... ya casi no hace falta.



La mayoría estaréis familiarizados con el concepto de "crowfunding" o financiación colectiva. Básicamente, las personas interesadas en un proyecto o producto, hacen aportaciones económicas gracias a las cuales este se financia. Si se alcanza el objetivo requerido, el proyecto o la producción en serie del objeto en cuestión tendrá lugar, y cada "aportador" (ostentosamente denominado "mecenas") conseguirá su recompensa, que va desde el producto en sí mismo, hasta una serie de extras que suelen ir en función de la cantidad aportada. Esta ha sido la manera en que se ha optado por financiar la revista Principia, versión en papel de la página web con contenidos culturales de amplio espectro y en la que el diseño, la estética y el arte son indisolubles del contenido de sus artículos, independiente de la temática. ¿Qué tienen en común los artículos que se publican en Principia? Hablan de la vida, de nuestro planeta, de nuestra especie, de nuestra historia, de cuestionar lo que nos rodea, de ir más allá de lo que nuestros ojos ven... llamar a esto "ciencia" sería quedarse tremendamente cortos; nosotros decimos que es "cultura", y creo que esto es bastante más acertado. Conscientes de lo importante que es, no obstante, el componente visual para unos primates como nosotros, Enrique Royuela, Cristina Escandón y el resto de creadores de Principia (secundados por una hueste de locos arrejuntados desde los tiempos de Journal of Feelsynapsis, como el que suscribe y otros tantos ilustradores, diseñadores gráficos, periodistas, y escribientes de toda índole) hemos apostado por crear en paralelo una publicación tangible, preciosista, cuidada hasta el mínimo detalle. En estos tiempos digitales, nos lanzamos a la piscina con una publicación gordota, vistosa y espectacular, con contenidos tan rigurosos y elaborados como los de la web, pero con el aporte especial de constituir un artículo de coleccionista, un volumen que destaque en las estanterías de cualquiera que goce leyendo y deleitando su vista con una publicación de calidad. 

En apenas la mitad del tiempo estimado, se ha conseguido alcanzar la primera cifra planteada como mínima para conseguir imprimir y enviar las revistas a sus compradores. Esto de por sí ya indica el grado de confianza y expectación que ha despertado el proyecto. ¿Está ya todo conseguido? En absoluto. Principia quiere ser una publicación periódica, quiere crecer, quiere ganarse un lugar en vuestros corazones, además de en vuestras estanterías; y para ello, hará falta más aporte económico. Por no mencionar que una de las metas es conseguir que exista una cierta remuneración para todos los implicados: sí amigos, resulta que las cosas bien hechas, no siempre son gratis. Sé que es un duro golpe, pero tenéis que saberlo. 

Así que si os convencen los argumentos de posts como este, o el texto que acompaña la promoción del proyecto (donde podéis ver detalles más concretos acerca de los contenidos y autores que podéis encontrar), no dudéis en participar, pero sobre todo en difundir, en pasar el enlace a vuestros conocidos, en comentarlo junto a la máquina del café, en la cola del supermercado, o durante el cigarrito de después. Que la gente sepa que todavía hay unos cuantos entusiastas capaces de invertir una gran cantidad de esfuerzo, pasión y tiempo en crear algo único, algo bien hecho, algo que esperamos sirva para iluminar un poquito las conciencias, para despertar curiosidad, inspirar ideas y alegrar días de otro modo monótonos. 


Me despido presentándoos un anticipo de mi doble participación en este primer número: por un lado, un artículo sobre implantes biónicos protagonizado por Lord Darth Vader, Señor Oscuro de Sith (un artículo en el que he actuado más de cinéfilo que de científico, tal vez) ilustrado de manera magistral por Irene Mateo:



Y por otro lado, en primicia primiciosa mundial, la revista incluirá una doble página protagonizada por los personajes de OOBIK, el cómic de bio-ciencia ficción que he creado junto al ínclito y superlativo Gerardo Sanz. Se trata de material original, especialmente creado para la revista, pero que complementará la primera aventura que vamos publicando periódicamente en nuestra propia web. De hecho, se presenta en esta doble página a un personaje que tendrá mucho que decir en las páginas venideras, del cual os dejo algunos bocetos para dejaros intrigados y con ganas de conseguir la revista a toda  costa:




Si con esto no he conseguido picaros, ya no sé qué más decir. Solo recalcar que, aunque aún no lo sepáis, QUERÉIS TENER ESTA REVISTA EN VUESTRAS MANOS. No dejéis pasar la oportunidad. Luego no digáis que no os he advertido.

ACTUALIZACIÓN: en la misma web de Verkami podéis leer el planteamiento del nuevo reto de financiación que se pretende alcanzar, en vista del éxito del primero.


viernes, 28 de noviembre de 2014

SciFest, Principia, y la ciencia como inspiración

Hace justo una semana viajé a la preciosa (y empinada) ciudad de Cuenca para participar en la puesta de largo de Principia, el nuevo proyecto de divulgación y cultura científica en el que me he embarcado de la mano de Quique Royuela y sus secuaces. Principia parte de lo que fue Journal of  Feelsynapsis, mejorando y ampliando su propuesta en todos los frentes posibles. Es un proyecto con el que estoy ilusionadísimo, por cómo se está enfocando, por las ambiciones que tiene de partida, por la originalidad que busca... y especialmente, por la gente que lo forma.