domingo, 12 de agosto de 2018

La auténtica química contra el envejecimiento

Hay dos cosas muy de moda hoy día, y vengo dispuesto a juntar ambas en un mismo post. Estas dos cosas son la ancestral lucha de la Humanidad contra el envejecimiento, y el miedo a cualquier solución que contenga la palabra "química" en su enunciado. Hablemos un poquito de cada una de ellas.


domingo, 22 de julio de 2018

Una cita ineludible con 24 #MujeresIncreíbles

Los lectores del blog conocerán de sobra la revista Principia, su página web, mi implicación en el proyecto y lo orgulloso que estoy de formar parte de una iniciativa que destaca entre la mucha y muy buena oferta de divulgación científica que hay en nuestro país por su originalidad y arrojo, entre otras muchas virtudes. Parece increíble que todavía haya nuevas razones para seguir escribiendo sobre el tema.

Pues sí, las hay. 24 razones increíbles, en concreto.


Puesto que 24 es el número de protagonistas de la primera revista de la actual cuarta temporada (y séptima entrega del contaje total). Igual que 24 son las páginas estándar de las entregas de comic-book clásico americano, formato que se homenajea en el cómic desde la portada estilo Watchmen (alucinante José Moreno reinterpretando el arte de Gibbons y Moore, también en uno de los relatos del interior) hasta todas y cada una de las ilustraciones a página completa. Además de esta coherencia formal, la unidad temática de los relatos y artículos de esta entrega es la de las mujeres que contribuyeron de forma crucial al desarrollo científico a lo largo de la historia, y fueron por diversas razones ninguneadas, olvidadas, o sencillamente invisibilizadas por sus coetáneos masculinos. 
Obviamente y tratándose de Principia no hemos puesto el foco en Marie Curie, Rosalind Franklin u otras mujeres que ya empiezan a ser famosas por las reivindicaciones que ha sufrido sus figuras. Los redactores nos vimos instados a rebuscar un poco, a indagar en pos de reunir una lista de nombres sorprendentes y novedosos para el gran público. Puede imaginar el lector que esta tarea resultase difícil... y efectivamente lo fue, pero por razones tal vez no tan obvias. A poco que uno se lanza a bucear en Google, las opciones resultan abrumadoras. Yo mismo tuve serias dudas a la hora de decidir sobre qué mujer escribir, decidiéndome finalmente por Utako Okamoto. Vaya, ¿acaso no os suena de nada? A mí tampoco, la verdad. Encontrarme con ella fue totalmente fortuito, y para que os hagáis una idea de hasta qué punto la historia está llena de candidatas para ser rescatadas del olvido, mi búsqueda a partir de cierto momento estuvo dirigida por ciertas decisiones estéticas que tomé para trabajar con mi socio Gerardo Sanz (a quien encomendaron ilustrar no solo las habituales páginas de OOBIK, sino por primera vez también mi relato). Pensé que sería una buena ocasión para darle a nuestra aportación en forma de cómic un toque más manga, por lo que una científica japonesa sería una opción perfecta. Pues bien, fue buscar "mujer" "ciencia" y "Japón" y aparecer enseguida la mencionada Okamoto. Pero eso no significaba que precisamente fuese a darse la casualidad de que Okamoto hubiese sufrido invisibilización de alguna forma. Pero oh casualidad, sí lo fue. Simplemente leyendo su entrada en wikipedia aparece una anécdota tremendamente machista que de hecho terminó constituyendo el núcleo de mi relato, dando pie incluso al título No apta para mujeres. Cuanto más leí sobre esta mujer, más me di cuenta de cómo encajaba en el perfil que  buscábamos en la revista. Su historia daba de sobra para mi relato (que conseguí enmarcar en mi estilo habitual de ciencia ficción futurista, en esta ocasión de forma marcadamente distópica) e incluso para enlazar con las páginas de OOBIK, que complementan a dicho relato unificando las dos aportaciones por vez primera, no solo estéticamente mediante el arte de Gerardo, sino temática y narrativamente.




Esta anécdota sobre la gestación del relato ha sido sorprendentemente común, al hablar con otros redactores. La mayoría nos hemos sorprendido del catálogo de mujeres invisibilizadas a lo largo de la historia en tiempos no tan antiguos. Frente a algunas más conocidas como pueda ser Wangari Muta, tenemos a otras tantas cuyos descubrimientos y contribuciones os dejarán boquiabiertos: las matemáticas, la física, la informática, la química, la biología, la geología... en fin, acabamos ates si decimos que todas las disciplinas científicas han tenido mujeres increíbles dándoles empujones cruciales. Solo que no las conocemos.

Números como este vienen a romper esa barrera invisible. Nos harán pensar y darnos cuena de cuánta injusticia queda por revertir. Porque no nos engañemos, esto es una cuestión de justicia. No vale escudarse con el pasado, "eran otros tiempos" ni mucho menos con "estas cosas ya no pasan". Sí que pasan (soy científico, sé de lo que hablo). Pasan en todos los ámbitos, de hecho. Y mientras siga recibiendo comentarios como el que recibí por parte de un lector seguidor de la revista, que venía a decir algo así como "he recibido el último número... así que, ¿otra vez escribiendo sobre mujeres, eh?" con un rintintín especial, no como algo molesto ni con malicia, sino como extrañado de que fuésemos tan pesados en reivindicar el papel de las mujeres. Mientras siga siendo algo extraño o llamativo escribir sobre 24 mujeres pero no si escribimos sobre 24 hombres, tendremos que seguir dando la murga una y otra vez. Parafraseando al personaje de Kevin Spacey en Sospechosos habituales, podríamos decir que el mejor truco del machismo fue convencer al mundo de que ya no existía. El primer paso para cambiar nuestra sociedad es darnos cuenta de esto y examinar nuestras propias actitudes y comportamientos.


Para terminar, si estáis en Valencia estos días no podéis faltar a la presentación de este número maravilloso y su complemento para niños (también con la misma temática) en la librería Dadá de Valencia, en el MUVIM, para conocer a algunas de las autoras... y a algún otro maromo que se nos ha colado.


Aquí dejo esta reseña, sin mencionar más artículos porque son todos increíbles, las ilustraciones quitan el hipo con toda su variedad de estilos y homenajes a diferentes cómics, alcanzando una unidad y una coherencia formal que supera todo lo visto hasta le fecha, que ya es decir mucho. Las historias no dejan de sorprender ni de emocionar. Y con el número infantil, aunque aún no he terminado de leerlo, puedo adelantar exactamente la misma sensación. En una palabra, es sencillamente precioso.


Leed las revistas, acudid a las presentaciones, y formad parte de este acto de justicia. Tal vez tardía, pero justicia al fin y al cabo.



viernes, 11 de mayo de 2018

En defensa de la vocación


Hay una palabra que está adquiriendo una connotación cada vez más negativa, en estos tiempos de continuo acoso y derribo de la profesión científica. Se trata del concepto de la "vocación". Un término que ha ido acompañando gran parte de las reivindicaciones en contra de la precariedad laboral en la ciencia. Durante muchos años, y no hace tanto de esto, se asumía por gran parte de la sociedad que la investigación, en cualquier campo del conocimiento, era algo que se hacía por vocación. Una afirmación que, como todo en la vida, tiene parte de verdad y es susceptible de malinterpretarse. Intentaré explicarlo, porque el asunto tiene más miga de la que aparenta.



domingo, 11 de febrero de 2018

#11febrero: mujeres a tope, a tope de mujeres biomédicas

Vuelve a ser 11 de febrero y volvemos a celebrar el día de la mujer y la niña en la ciencia. Como últimamente vivo a toda prisa, no voy a entrar en justificar porqué pienso que se deba celebrar este día, ni si la forma en que lo hacemos es la adecuada: para eso la red se ha plagado desde hace unos días (lo cual está muy bien) de artículos interesantísimos y bien documentados, como este de mi amiga Cristina Escandón, una de las mentes maestras detrás de Principia. De hecho, yo mismo he contribuido a celebrar este día con una breve historieta para la web, donde hablo de una mujer oculta durante años en torno a uno de los descubrimientos más importantes de la historia de la biología, y de la Ciencia, con mayúsculas, en general; allí ya me he explayado bastante.

Así que en el post de hoy voy a limitarme a proporcionar un puñadito de ejemplos de mujeres científicas cuyas carreras me parecen tan excelentes como prometedoras, y que suponen una mínima fracción de tantas que me encuentro en mi día a día. Los tres ejemplos corresponden a tres compañeras con las que he compartido laboratorio, en diferentes momentos. Podría haber escogido a muchas más, pero como ellas han sido las doctoraciones femeninas más recientes a mi alrededor (un hecho al que otras veces he dedicado posts individuales enteros, los buenos viejos tiempos...), no he tenido ni que preocuparme de buscar o cribar. Allá van.

domingo, 31 de diciembre de 2017

Darwin volverá... en 2018

Hoy es un día histórico. Por primera vez en la Historia del Blog (que ya van a ser 9 años, que se dice muy pronto...) terminamos el año sin traer un video de nuestro amigo y vecino Darwin. Sí, lo sé, intentad contener las lágrimas; es un momento aciago, y sin duda supone un punto de inflexión. Muchas son las razones que han llevado a este punto, y ninguna de ellas tiene que veer con falta de ideas o de ganas: existen tres guiones terminados, así como varias ideas argumentales, esperando su momento para ser rodados. Este año el tiempo se nos ha echado encima, por no hablar de un ataque de lumbalgia de última hora; pero lejos de amedentrarnos, vamos a tomarlo con optimismo. Vamos a provechar para que esto sea un punto de inflexión, y gracias a la buena noticia de que el flamante director Lujancio (gracias al cual en este blog se ha llegado a las más altas cotas cinematográficas en lo que a cortos darwínicos respecta) por fin ha vuelto a instalarse en nuestro país, os garantizamos que pronto habrá más y mejores cortos. Cosas que nunca antes habéis visto. Una revolución en ciernes. cortos hechos con tiempo, dedicación, y sin presiones. Rompemos la tradición de la noche de fin de año, para garantizar al menos un corto al año, tal vez el día de Darwin el 12 de febrero. Ahí dejo la posibilidad, ya veremos si podemos cumplirla. 

Por lo pronto, cerramos el año con el único "corto" protagonizado por nuestro barbudo amigo: una aparición especial en directo en el evento Desgranando Ciencia, en su cuarta edición, que ha quedado registrada aunque la grabación no permite apreciar, por razones técnicas, la grandeza de la chorrada en cuestión. Pero sin duda fue un honor mandar un emisario ya que este año no pude asistir a tan célebre acontecimiento, y no tengo sino palabras de agradecimiento hacia los organizadores, y en especial hacia el amigo Óscar Huertas, que consiguió apañárselas para que el mismísimo Alfred Rusell Wallace mantuviera una conversación con nuestro barbudo favorito; y al incombustible Pakozoico por aceptar hacer la presentación, con una interpretación memorable. En  fin, ahí va el video de la sesión completa, y a partir de las 2h justitas (aproximadamente 2:01), podéis presenciar (parcialmente) la locura de reunión evolutiva:



Termino pues el año lanzando un mensaje de optimismo y esperanza: Darwin volverá, pero mientras tanto, disfrutad el fin de año y la entrada de 2018 con ganas de evolucionar. Ahí queda un dibujito, para que no se diga.





sábado, 30 de diciembre de 2017

Juegos en el aula, vacunas, y críos de 4 años

Hace unos meses me enfrenté a la tarea de contar mi profesión ante una clase de mocosos y mocosas de entre 3 y 4 años. Por mucho que al final haya llegado a considerarme un divulgador científico con cierta experiencia, hay que reconocer que este tipo de experiencias siguen suponiendo un reto. La cuestión es que para ayudarme en mi tarea, y tras mucho pensar qué podría hacer para llenar los 40 minutos de actividad (recordemos que estas personitas apenas pueden mantener la atención más de, digamos, un minuto y medio) decidí desarrollar una actividad de coloreado y pegatinas, algo muy resultón ante semejante público; y temáticamente, me centré en explicar las vacunas y cómo nuestro cuerpo aprovecha la vacunación para luchar contra las infecciones. He contado en el blog de la AMPA (la Asociación de Madres y Padres de Alumnos y alumnas, no la organización criminal) la experiencia, grosso modo; pero quería dejar constancia en el blog de la actividad propiamente dicha, puesto que al contarlo en su día por Twitter y mostrar los dibujos utilizados, encontré cierto interés e incluso demanda para utilizar los  dibujos. He pensado que tal vez algún profesional docente, pediatra o farmacéutico (así como cualquier progenitor o persona humana en general) podría aprovechar la idea, ampliarla o reciclarla, con lo que aquí va una breve explicación acompañada de los dibujos utilizados.

Aquí los dibujos preparados por un servidor (tampoco podéis pedirme mucho, estas cosas toca prepararlas la noche de antes aprisa y corriendo). Los dos de arriba son los policías (células del sistema inmunológico), el resto son microbios que podrían ser tanto buenos como malos, de ahí al ambigüedad de sus facciones entre la pasividad-agresividad y la simpatía.


1. Primero, hay que conseguir explicar a grandes rasgos lo que supone que en el cuerpo tengamos "bichitos" buenos como invitados, "bichitos" malos que nadie ha invitado, y "bichitos" que velan por nuestra seguridad, vigilando a unos y otros. Yo, por muy pequeños que sean los niños, introduzco siempre el concepto de células para referirme a los bichitos, pero es cierto que a estas edades poco se puede hacer que no suponga más confusión.

2. A continuación, se reparten los dibujos, que están todos repetidos (a base de fotocopias o impresora), habiendo menos "policías" y más "bichos", en general. Los bichos tienen aspecto más malote, con dientes, pinchos, y aspecto monstruil. Los policías, pues bueno... se notan que son policías y buenos (reconozco que me quedaron mucho más resultones los bichos malos). 

3. Se reparten los dibujos aleatoriamente, y se pide a los chavales que los coloreen, y que piensen si el bicho que les ha tocado es bueno o malo. Es fascinante ver cómo justifican su elección, y qué rasgos consideran "buenos" o "malos". 

4. Sutilmente, el docente escoge uno de los bichos con aspecto de malote (o con menos aspecto de mlaote, puede ser interesante esta opción) y le coloca un gomet rojo. Como están repetidos, puede buscar todos los que sean iguales y ponerles el gomet. O ponérselo solo a alguno de ellos, para darle un toque aún más interesante. IMPORTANTE: una vez elegido el que va a tener el gomet, el instructor debe reservar una copia del dibujo engometado para sí mismo.


Para los que no estéis en edad escolar, un "gomet rojo" es una pegatinita redondita de color rojo.

5. Cuando los dibujos estén coloreados (con asombrosos e hilarantes resultados, en general), se escoge a uno de los policías y al niño al que le ha tocado, y se lleva aparte. Se hace a los demás que formen un grupete todos mezclados, en medio de la clase.

6. Al policía elegido (al azar por favor, que si no se vuelven todos locos) se le ofrece la foto del bicho malote con el gomet. Gracias a ella, podrá reconocer cuáles de todos los bichos son automáticamente malos: solo aquellos que tengan el mismo gomet rojo. Esta es la vacuna; ahora el policía puede rastrear la clase, buscar los bichos con gomet, y apartarlos de los demás. El cuerpo está curado.

Obviamente se puede enriquecer la actividad cuanto se desee, hacer más específica, o más dramática; pero solo con esto, y simplificando mucho, los niños entienden conceptos muy básicos: hay bichos buenos, hay bichos malos; no hace falta que los policías ataquen a todos. Pero a veces puede haber infiltrados muy chungos, y las vacunas ayudan a encontrarlos y eliminarlos rápidamente. 

Bueno, la experiencia con los muchachos de la clase de miniLitos fue espectacular. Incluso me contaron que uno de sus amiguetes se fue unos días después, por primera ves en su vida, muy contento a vacunarse; bueno, todavía con ciertas reticencias, pero diciendo que esperaba que no le doliese porque sabía que había que ayudar a los policiás del cuerpo a eliminar a los bichos malos. Aparte de que los nanos quedaron encantados con sus dibujitos para colorear (ahora mismo tengo la nevera de casa llena de microbios de absurdos colores arcoiris...). 

Creo que  es especialmente sintomático acabar el año con esta entrada, puesto que denota un hecho incontestable: el blog está muy vacío, las entradas escasean, pero la divulgación a pie de calle la llevo a tope. Ojalá tuviera tiempo para plasmar aquí todo lo que hago. No estaría mal, para empezar, contar la charla que di hace un par de semanas en mi propio instituto de secundaria; sin duda, son dos extremos de experiencias divulgativas, una al comienzo de la etapa educativa, otra al final, justo antes de la universidad. Dos actividades que considero cruciales, y tremendamente importantes. Bien vale la pena tener el blog más abandonado, si es porque invierto el tiempo en hacer cosas así.

Pero claro, si encima vengo y lo cuento, pues doble éxito. A ver qué tal se presenta el 2018, en ese aspecto.

Seguiremos informando.



lunes, 13 de noviembre de 2017

Ningún laboratorio sin su Bata Woman

Hoy, Diana ha defendido su tesis doctoral. Ha sido una exposición con una defensa brillante, como no podía ser menos tras seis años de trabajo durísimo, de perseguir respuestas esquivas, de pelear con células pejigueras y de pasar horas y horas frente al ordenador analizando cómo esas neuronas extendían sus axones, de forma aberrante y renqueante, hasta poder deducir qué es lo que fallaba en su interior. Respuestas esquivas, como digo, y muy necesarias si uno quiere llegar a desentrañar los mecanismos moleculares que subyacen a patologías tan terribles e incomprensible como la ataxia de  Friedreich, una enfermedad minoritaria que afecta al sistema nervioso periférico. La portada de la tesis de Diana, en su versión libro, ha sido el dibujo de un niño: una especie de monstruo de aspecto divertido, la forma en que aquel niño diagnosticado de Friedreich intentó plasmar cómo se imaginaba el "bichito" que le explicaron era responsable de su enfermedad: la proteína frataxina, cuya función, por increíble que parezca y después de tantas tesis doctorales tan brillantes como la de Diana, sigue sin conocerse en su totalidad.

Podíamos quedarnos con este dato emotivo y en cierto modo desesperante; pero la intención de este post no es solo felicitar a Diana y a los que han dirigido su trabajo. Es resaltar que, además de ser una investigadora infatigable y tenaz, Diana ha sido siempre consciente de que era una mujer en un mundo de hombres, y que toda ocasión es propicia para llamar la atención sobre ese hecho. Así que, cuando pasó a formar parte de nuestro grupo y conoció  a mi famoso - en ciertos círculos reducidos; unas diez personas - personaje Bataman, me preguntó inmediatamente: ¿y no tienes ningún diseño para... Bata Woman?. Obviamente, mi misión estaba clara: no bastaba con miserables intentos anteriores. Hacía falta una Bata Woman. Meses después, Diana estaba a punto de leer la tesis, yo había visto una fantástica película llamada Wonder Woman, protagonizada por otra heroína llamada Diana, y estaba claro cuál debía ser el dibujo para regalar a mi compañera.

¿Pero sabéis qué es lo mejor de todo? Que una vez sentado entre el público, viendo a Diana defender a bata y espada su trabajo, me percaté de otra cosa. Dos de los tres integrantes del tribunal (incluyendo la presidenta) eran mujeres; una de las directoras de la tesis (la principal, realmente; ya sabéis cómo funciona eso), era también una mujer; y el laboratorio original donde se desarrolló la mayor parte del trabajo, estaba integrado en una inmensa mayoría por mujeres: entre el público pude ver a muchas de ellas. Un laboratorio del que han salido numerosas tesis, artículos científicos, descubrimientos de una calidad excepcional, en torno a la mencionada ataxia y otras enfermedades neurodegenerativas. Casi todo ello llevado a cabo por mujeres. No hay una ocasión mejor para hacer notar la absurda minoría de mujeres en los puestos más altos de las instituciones, a la cabeza de grupos punteros, dirigiendo universidades o centros de investigación. No tiene sentido, porque no refleja la realidad. Peor como siempre, buscando el lado optimista, hoy he tenido la sensación de que algo estaba cambiando, tal vez por el mero hecho de caerse por su propio peso. 

Es tentador decir que no hace falta heroínas, que ninguna Bata Woman va a llamar la atención sobre algo que poco a poco va a ir dejando de ser una triste realidad. Pero tampoco parecía que hiciese falta una película protagonizada por una heroína solitaria, y sin embargo ha supuesto una revolución, una inspiración inédita hasta entonces para miles de mujeres que, por fin, se han visto reflejadas en un campo, el cine de entretenimiento bélico-fantástico, donde siempre han sido alejadas del protagonismo.

No se me ocurre mejor símil: en el mundo hacen tanta falta Wonder Woman como Bata Woman.  Porque de heroínas, las pantallas y los laboratorios están llenos.

Solo que no las vemos.

jueves, 31 de agosto de 2017

Del laboratorio a los periódicos, pasando por el MIT: una sorprendente historia de ciencia básica, aplicada

Título alternativo: Más histonas, ¡es la guerra!

Hace unos días, nuestro grupo de investigación fue protagonista de una serie de folclóricos titulares:


Enlace a las noticias originales aquí, aquí, aquí, y aquí

Leyéndolos, uno se queda con la impresión de que estamos, como poco, salvando el universo y de paso nos vamos a forrar por alguna especie de milagro médico que hemos inventado. Obviamente, la cosa no es para tanto; pero sí es cierto que el proyecto es muy interesante y su desarrollo está yendo bastante bien, apuntando a poder convertirse en eso que está en boca de todos hoy en día: aplicar la investigación, aportar soluciones a problemas actuales. Siempre he intentado huir de esta obsesión con la aplicabilidad de la investigación científica y he defendido la búsqueda del conocimiento como meta en sí misma, pero también es verdad que emociona bastante trabajar en algo que esté tan cerca de ayudar en la práctica a mejorar la salud de la gente, hoy mismo, como quien dice. Y además, enfatizo, ADEMÁS, el hecho de haber llegado a este punto parte única y exclusivamente de haber comenzado la investigación en otra dirección totalmente distinta, que NADA tenía que ver con la aplicación médica, ni siquiera con la enfermedad a la que finalmente se puede aplicar lo que tenemos entre manos. Así que, de algún modo, me reafirmo en mi defensa de la investigación que busca responder preguntas, aunque dichas preguntas tengan el foco, más o menos lejano, en solucionar problemas.

Para poder responder a todas las dudas y comentarios que se me han hecho por twitter o en persona por todos cuantos se han topado con la noticia en alguna de sus variantes, y compartir la ilusión de participar en un proyecto tan estimulante, voy a responder las dudas que a un lector casual (ya sea científico o acienciado) le surgirían al intentar desentrañar la cantidad de información que viene condensada en la concisa nota de prensa. Lo voy a hacer así, literalmente: autopreguntándome y autocontestándome en un sano ejercicio de surrealismo paranoide blogueril, algo que nunca viene mal.

sábado, 1 de julio de 2017

La fiesta de la democracia... universitaria

La emoción se palpaba en los pasillos del departamento. Había muchísima más gente de la habitual. Caras jóvenes, nunca antes vistas fuera de los laboratorios, se cruzaban con rostros ajados, surcados por arrugas que hablaban de una cantidad de horas de docencia que pondrían en entredicho las leyes del espacio-tiempo. Cuchicheos y bromas nerviosas alternaban con un griterío de carácter gallináceo que sobresaltaba a los pocos estudiantes que todavía deambulaban por aquel lugar, despistados en su búsqueda de la cafetería o tristemente condenados a convocatorias extraordinarias desesperadas.

Pero entre todos los personajes que recorrían aquellos estrechos pasillos, destacaba uno, por la felicidad que irradiaba, la iluminación de su sonrisa deslumbrando las pupilas más sensibles, incluso a través de una frondosa barba tan densa que la propia luz tenía problemas en alejarse de ella. El dueño de aquella barba era el director del departamento, que sonreía y casi danzaba al caminar entre sus subordinados, puesto que para él se trataba de un día especial. En apenas unas horas, se convertiría en el director saliente.

Era día de elecciones.

Viñeta del gran Forges

viernes, 23 de junio de 2017

Un garbeo por Gravity falls

Hoy os traigo una reseña especial. He sentido la necesidad imperiosa de escribir sobre una maravilla de serie, constituida por dos temporadas de veinte episodios cada una y que conforman un todo homogéneo, coherente y, en definitiva, una narración asombrosamente bien ejecutada. Es una serie capaz de emocionar, de atemorizar, de hacer reír hasta la carcajada. Con personajes que pasarán para siempre a formar parte de nuestro corazoncito, y que nos retrotraen a lo mejor de los seriales o películas de nuestra infancia, haciéndonos sentir esa maravillosa sensación que solo se siente cuando eres un crío para el que los problemas y vicisitudes de la vida adulta no son más que una sombra lejana. Todos los adultos de este planeta deberían sentarse a ver Gravity Falls, desde el primero hasta el último de sus capítulos, y dejarse llevar durante lo que podría resumirse como el verano más alucinante, asombroso e inolvidable de toda una vida. Pero muchos, muchísimos se perderán esta maravilla, porque es una serie de dibujos animados. Dibujos de la factoría Disney, protagonizados por niños pequeños, con una temática aventurera y fantástica. Pero hay tanto, tanto más debajo de esa aparente nimiedad, que necesito escribir sobre ella. Quiero compartir la emoción y el entusiasmo que he sentido durante estas semanas, en las que aguardaba el final del día para deleitarme con uno  o dos capítulos que me alejasen durante apenas media hora de la locura y el vértigo del día a día de investigador profesor pluriempleado padre de familia y aficionado a la divulgación. Demasiadas facetas como para, además, dejar morir al niño que llevamos dentro. Con este visionado he alimentado a ese niño para todo el año. Y quiero compartirlo con todos aquellos que pudieran beneficiarse igualmente de semejante terapia.

Os invito a venir conmigo, subiros a un autobús medio vacío y acompañarme a esa remota localidad donde suceden cosas extrañas... démonos un garbeo por Gravity falls.



Nota: considero la reseña sin espoilers, pero si queréis disfrutar de verdad de la serie, NO SIGÁIS LEYENDO: id a verla, y luego volvéis. Lo agradeceréis.