Llevo una hora sentado mirando por la ventana,
viendo el desierto a 900 metros de altura en que nací, frente a una página en
blanco, volando a metro y medio del suelo y pensado en que más puedo hacer yo, un
cientifiquillo del montón por la ciencia (y al fin y al cabo, por la sociedad
de este país). Solo veo un muro, un
abismo.
domingo, 12 de enero de 2014
lunes, 6 de enero de 2014
Gran estreno internacional del proyecto OOBIK
por
Dr. Litos
El momento ha llegado. El proyecto del que os hablé en esta entrada, la última locura científico-lúdica en que me he embarcado, sale hoy a la luz. Creado enteramente desde la nada, mano a mano con el ínclito Gerardo Sanz, os presento un proyecto que va más allá de la mera divulgación científica para aspirar a ser un ejemplo de contenido científico, potencial docente, entretenimiento serializado y deleite visual. Casi nada.
Con todos vosotros... el proyecto OOBIK.
viernes, 3 de enero de 2014
Ciencia desgranada, amistades forjadas
por
Dr. Litos
Tras despedirse del último de sus acompañantes, después de seis horas de carretera, sintió que el acontecimiento había finalizado del todo. Sin embargo, también sintió que probablemente no sería un acontecimiento de los que realmente terminaban, sino más bien sería de aquellos cuyas consecuencias siguen desencadenándose incluso mucho tiempo después de que tengan lugar. Algo había sucedido aquellos dos días, no podía concretarlo bien, pero durante el trayecto que aún le quedaba hasta llegar por fin a casa reflexionó bastante, y comenzó a desarrollar ideas que le rondarían durante los próximos días. Ideas que, probablemente, acabarían plasmadas de algún modo en su blog, aunque no sabía bien ni cuándo ni de qué modo. Mientras lo semáforos se sucedían y cada vez sentía más cerca la calidez del hogar, su mente divagaba...

martes, 31 de diciembre de 2013
Hora de evolucionar
por
Dr. Litos
Sí amigos, muchos lo habíais preguntado, y aquí está la respuesta: cerraremos el año en ¡Jindetrés, sal! con el ya habitual video de nuestro viejo conocido Charles Darwin. Sin embargo, no ha sido fácil conseguirlo, y por alguna razón tengo la impresión de que este video pueda suponer un punto de inflexión para nuestro blog científico-lúdico.
Veréis, cuando acudí al amigo Darwin, intrigado porque no parecía que estuviese preparando nada para mandarnos este año, lo encontré bastante serio y taciturno, lejos de su habitual desparpajo y su talante festivo. Me confesó que realmente tenía pocas ganas de intentar grabar ningún mensaje, pues todos aquellos que alguna vez le habían servido de equipo de grabación, se habían marchado hacia otros países, en busca de un futuro que en este país no parecían poder encontrar. Afortunadamente, en el último momento apareció Lujancio, director del último cortometraje y actualmente emigrado a Alemania, donde realiza su tesis doctoral. Este joven multifacético, al que ya conocéis por aquí, nos ofreció su cámara y su talento e invirtió un considerable tiempo y esfuerzo durante sus cortas (y atareadas) vacaciones navideñas para hacer que el mensaje darwínico fuese posible. Jamás le agradeceré lo suficiente el trabajón que ha hecho para poder presentaros el video que hoy estrenamos, confeccionado en un tiempo récord y con muy pocas manos (las dos manos de Lujancio en su mayoría; detrás de la cámara y en la sala de montaje especialmente). Esperamos que el resultado sea de vuestro agrado y esté a la altura de las expectativas (que viendo los trabajos anteriores, tampoco es que estén muy altas, pero en fin). Pero creo que puedo decir sin temor a equivocarme que Lujancio ha conseguido algunos de los planos más bellos y elaborados de entre todos los videos que hemos publicado hasta el momento.
Y como os decía, puede que en cierto modo la dificultad y las prisas de este año sean reflejo de que ya toca un cambio de rumbo. Por el post anterior ya sabéis que se suceden importantes cambios, y la verdad, no me gustaría que este sitio, tan dinámico desde su concepción, se quedase anquilosado. El propio Darwin lo explicó muy bien cuando me dijo: "Mira, estoy un poco cansado de mandar el mismo mensaje una y otra vez; siempre estoy instando a todo el mundo a evolucionar. Tal vez haya llegado el momento de predicar con el ejemplo"... ¿Significa esto que estamos ante el último video de Darwin? ¿Nos encontraremos el año próximo con alguna sorpresa revolucionaria? En realidad, ni yo mismo lo sé. Siempre he resaltado que lo que más me gusta del bloguerismo es su impredicibilidad y la forma en que se desbarajustan todas las planificaciones (en cuanto a contenidos y programación de las publicaciones), cuando consigo hacerlas. Lo convierten en algo emocionante. Así que tendremos que esperar a ver qué pasa.
Pero bueno, me dejo ya de rollos. Ha sido un año muy duro, y creo que la mejor forma de despedirlo es con un poco de humor y buenos deseos para el siguiente. Así que os dejo con el video, y os deseo un feliz 2014.
lunes, 23 de diciembre de 2013
Pasando página
por
Dr. Litos
Muchas veces he intentado ser más espontáneo con lo que publico en el blog. Escribir algo rápido y sencillo, a bote pronto, sin pensarlo demasiado. Raras veces lo consigo; bien porque me pongo a indagar sobre el tema y me voy enfangando, bien porque se trata de algo complejo y no quiero dejar cabos sueltos... incluso en ocasiones cuando he querido conmemorar un acontecimiento muy concreto me he liado tanto que he terminado conmemorándolo en fecha distinta, o sencillamente, pasando del tema. Todo lo más, alguno de los textos más locos del blog han surgido de un momento de inspiración que ha coincidido con un periodo en el que fue fácil sentarse y escribir de un tirón. Suelen ser los mejores, y por tanto, también son los menos.
Pues bien, para el momento que pretende conmemorar el presente escrito tenía preparada una idea muy concreta, tan ambiciosa que terminó convirtiéndose en toda una saga de posts. Me refiero a la narración seriada de mi experiencia investigadora en el que ha sido mi laboratorio durante estos últimos años. La idea era que el último de la saga fuese el colofón, un post donde extrajese unas últimas conclusiones sobre toda esta experiencia y además sirviese de homenaje a todos los compañeros con los que he compartido tan increíbles momentos. Obviamente no puedo, no debo, dejar esta idea en el tintero, pero el tiempo se me ha echado encima y todavía tengo un post pendiente antes del cierre final. Así que he decidido, mientras recogía mis últimos trastos, lanzarme a escribir unas palabras para que coincidan escrupulosamente con el día en que finaliza mi contrato. Pienso que en la vida, realmente las etapas muchas veces se solapan, así que sin mayores dramas pasamos página y seguimos con el siguiente capítulo. Seguiré terminando parte de los proyectos que llevo en marcha, dirigiendo la tesis de Pablunchu, y colaborando con el grupo, si todo va según lo previsto y consigo formar parte del nuevo grupo al que le tengo echado el ojo. Informaré debidamente, pues dicho nuevo capítulo abarca un campo bastante distinto de todo lo que he contado en el blog hasta el momento y seguramente allí viviré nuevas aventuras que a algunos de los que se pasan por aquí les gustará leer.
Así que en resumidas cuentas, el blog estaba muy parado y la narración de mis aventuras en Granada, que será la próxima publicación, se me ha alargado algo más de la cuenta; así que aquí dejo estas palabras y estas instantáneas, sin mayores explicaciones, como testigos del momento de despedida "oficial".
Pero la ciencia sigue; y por ahora, todavía me arrastra con ella. Gracias a todos los que estáis ahí por acompañarme en este extraño viaje.
Seguiremos informando.
Pues bien, para el momento que pretende conmemorar el presente escrito tenía preparada una idea muy concreta, tan ambiciosa que terminó convirtiéndose en toda una saga de posts. Me refiero a la narración seriada de mi experiencia investigadora en el que ha sido mi laboratorio durante estos últimos años. La idea era que el último de la saga fuese el colofón, un post donde extrajese unas últimas conclusiones sobre toda esta experiencia y además sirviese de homenaje a todos los compañeros con los que he compartido tan increíbles momentos. Obviamente no puedo, no debo, dejar esta idea en el tintero, pero el tiempo se me ha echado encima y todavía tengo un post pendiente antes del cierre final. Así que he decidido, mientras recogía mis últimos trastos, lanzarme a escribir unas palabras para que coincidan escrupulosamente con el día en que finaliza mi contrato. Pienso que en la vida, realmente las etapas muchas veces se solapan, así que sin mayores dramas pasamos página y seguimos con el siguiente capítulo. Seguiré terminando parte de los proyectos que llevo en marcha, dirigiendo la tesis de Pablunchu, y colaborando con el grupo, si todo va según lo previsto y consigo formar parte del nuevo grupo al que le tengo echado el ojo. Informaré debidamente, pues dicho nuevo capítulo abarca un campo bastante distinto de todo lo que he contado en el blog hasta el momento y seguramente allí viviré nuevas aventuras que a algunos de los que se pasan por aquí les gustará leer.
Así que en resumidas cuentas, el blog estaba muy parado y la narración de mis aventuras en Granada, que será la próxima publicación, se me ha alargado algo más de la cuenta; así que aquí dejo estas palabras y estas instantáneas, sin mayores explicaciones, como testigos del momento de despedida "oficial".
Pero la ciencia sigue; y por ahora, todavía me arrastra con ella. Gracias a todos los que estáis ahí por acompañarme en este extraño viaje.
Seguiremos informando.
martes, 3 de diciembre de 2013
#JoF nº 13, aún mejor de lo que parece
por
Dr. Litos
Fiel a mi compromiso de promocionar todos y cada uno de los números de Journal of Feelsynapsis, la revista de divulgación científica gratuita y en castellano, aquí os traigo el número 13:
Y muchos diréis: ¿de qué me suena a mi ese dibujo, cutrón pero simpático...?
Efectivamente, es uno de los que pueblan el fondo de vuestro blog científico-lúdico favorito. El mismo que también ocupa una de las páginas de mi tesis doctoral. Le envié el dibujo al editor en jefe y Maestro Supremo de la Jofería, Quique Royuela, a modo de ilustración de complemento para mi artículo correspondiente (vale, es feo reciclar dibujos, pero casi no llego a tiempo para entrar en el número, como para ponerme a pintar). Como el tío es tan majo, a la chita callando, ¡va y lo cuela como portada! Podéis imaginar la ilusión que me hizo, me hace y me hará cada vez que lo vea (aunque me da un poco de rabia que el dibujo sea taaaan mejorable, pero en fin).
La prueba del delito
Ya que menciono mi participación, decir que se trata de un sencillo artículo donde hablo de la profesión biomédica, intentando explicar para la gente de a pie en qué consiste, qué tiene de bio y de médica, en un intento de familiarizar algunos términos rimbombantes de esos que usamos a menudo los científicos y que pueden espantar al lector más profano en la materia. Y de paso, haciendo alguna que otra reflexión, como es habitual. Vamos, un rollo, pero para noches de insomnio os vendrá bien. Podéis leerlo pinchando aquí.
Poco que añadir al respecto del resto de la revista: como siempre, multitud de temas, calidad máxima, secciones para todos los gustos... en fin, yo no sé cómo venderlo ya: simplemente, ojeadlo, y las ganas de leer os entrarán solas. Como siempre, os dejo el índice para estimular vuestra curiosidad.
sábado, 30 de noviembre de 2013
El error que llevó a una pista, que a través de un puente, condujo a un hallazgo
por
Dr. Litos
Esta entrada pertenece a una serie iniciada aquí, donde se narran aventuras y desventuras en torno al estudio de las enfermedades raras. Pienso que pueden resultar especialmente interesantes tanto para todo aquel que quiera saber cómo funciona el día a día de la investigación biomédica, como para jóvenes investigadores que comienzan sus andadas en el mundillo, a los que espero servir de "abuelo cebolleta" para derribar algunos mitos y tal vez, quién sabe, alimentar otros. Todas las entradas de la serie pueden leerse aquí.
En la última entrega explicamos cómo la mutación de la serina 25 afectaba a laforina, y mencionamos que dicha mutación le impedía formar dímeros. Antes de entrar en materia en la siguiente parte de este relato científico, conviene hacer una introducción al respecto.
La historia de hoy nos llevará hasta un puente. Esta es toda la relación entre el bellísimo fotograma de Manhattan de Woody Allen y el post que tenéis entre manos, pero toda excusa es buena para meter algo de cinefilia en el blog.
jueves, 21 de noviembre de 2013
Laforinas mutantes y el pollo de Kentucky
por
Dr. Litos
Esta entrada pertenece a una serie iniciada aquí, donde se narran aventuras y desventuras en torno al estudio de las enfermedades raras. Pienso que pueden resultar especialmente interesantes tanto para todo aquel que quiera saber cómo funciona el día a día de la investigación biomédica, como para jóvenes investigadores que comienzan sus andadas en el mundillo, a los que espero servir de "abuelo cebolleta" para derribar algunos mitos y tal vez, quién sabe, alimentar otros. Todas las entradas de la serie pueden leerse aquí.
En el último post nos quedamos con la duda de si la proteína AMPK era la responsable de fosforilar a laforina, y en caso afirmativo, de qué narices supondría esta fosforilación para la vida de laforina y su efecto sobre las células (recordemos que conocer los detalles de la biología de esta proteína es crucial para llegar a entender el origen de la enfermedad de Lafora, y tal vez, cómo conseguir curarla algún día). Como también adelanté, ya existía entonces una pista muy importante respecto a cuál era el aminoácido candidato a ser fosforilado, pista que yo debía terminar de seguir hasta dar con una respuesta.
Si comparamos las piezas de Lego con los aminoácidos que se engarzan para formar las proteínas...
... un Iron Man de Lego equivaldría a una proteína con unas propiedades MUY molonas (para comprender qué rayos tiene esto que ver con el post, sigan leyendo por favor)
viernes, 15 de noviembre de 2013
Desgranando Ciencia a golpe de viñeta: The OOBIK proteo-type
por
Dr. Litos
Dentro de justo un mes, los días 14 y 15 de diciembre del presente año, se celebrará en la ciudad de Granada un evento de divulgación científica llamado Desgranando Ciencia, organizado por la plataforma Hablando de Ciencia (HdC para los amigos), de la que me enorgullezco de formar parte (aunque últimamente mis colaboraciones no sean tan frecuentes como en un principio). No es la primera vez que los chicos de HdC organizan sesiones de charlas y actividades para dar a conocer distintas ramas de la ciencia a todos los públicos (en su momento ya participé en esto), pero creo que no me equivoco si digo que esta vez se han superado. Sólo hay que ver el programa para darse cuenta del nivel de los ponentes, el número de actividades distintas, el grado de organización; por si no os basta con el programa que reproduzco aquí abajo, podéis pinchar en la web dedicada al evento y comprobar hasta qué punto está todo bien montado, y eso que aún queda un mes para pulir muchas cosas.
Como los chicos de HdC conocen bien mi forma de enfocar la difusión del conocimiento científico, me ofrecieron formar parte de una sección especial del evento con el título Cómics y divulgación. Su oferta consistía en organizar, junto con otros divulgadores y blogueros, un taller de dibujo científico, y participar en una serie de charlas centradas en dicho tema. Por supuesto en cualquier circunstancia hubiese aceptado sin dudar un microsegundo; pero además, hete aquí que justo en el momento en que se me presentó esta oportunidad me hallaba yo preparando un nuevo proyecto de divulgación consistente, atención, en un cómic. La cosa estaba más que clara: el evento Desgranando Ciencia sería la plataforma perfecta donde presentar ante el gran público esta nueva locura. Como primicia para los lectores de ¡Jindetrés, sal!, os adelanto unos pocos detalles de la locura en sí misma.
Este proyecto nace de la colaboración entre mi persona y el genial dibujante Gerardo Sanz, ilustrador polifacético (echadle un ojo a su web, no tiene desperdicio) y creador del increíble cómic de divulgación científica Conversaciones con el huracán, que hemos mencionado otras veces y que debéis leer inmediatamente si nunca lo habéis hecho. Gerardo es un artista enamorado de la ciencia; yo soy un científico enamorado de los cómics. Podéis imaginaros lo que puede salir de ahí. ¿No? ¿No podéis? Bueno, pues os lo cuento yo. Hemos creado un cómic de ciencia ficción biológica (bio-cifi para abreviar), una aventura intracelular como jamás se ha concebido. Una lectura que esperamos apasione a cualquier amante de la narración gráfica, que se deje llevar por historias fascinantes en mundos imposibles: con la salvedad de que este mundo no sólo es posible, sino que existe. La lectura de esta historieta permitirá a cualquiera con interés en la biología descubrir detalles asombrosos; incluso, esperamos, permitirá a docentes de distintos grados académicos utilizarlo como material didáctico divertido, original pero riguroso. Es un proyecto ambicioso, creado con mucha ilusión y esfuerzo; todavía está en pañales, pero a partir de la presentación en Granada daremos el pistoletazo de salida. Inauguraremos una página web donde se irán publicando las páginas por entregas, además de incluir muchos más contenidos que esperamos ir ampliando con el paso del tiempo.
Seguramente he picado la curiosidad de muchos de vosotros: pero no desvelaré más detalles. Tendréis que esperar a ver nuestras charlas en Granada (Gerardo y yo hablaremos el domingo 15 en la sesión de las 12:20, podrá seguirse por streaming, atentos a la web del evento), o a leer las primeras páginas a partir del 6 de enero de 2014, fecha prevista de inauguración de la web.
Hasta entonces, sencillamente, permitidme que os presente... The OOBIK proteo-type.
jueves, 7 de noviembre de 2013
En un tranquilo rincón de la célula
por
Dr. Litos
El ambiente en aquel lugar era de lo más apacible. El tráfico era puntual y disperso, y sólo al final de la jornada algunos rezagados se apiñaban alrededor de unos pocos transportadores, sintetizados a última hora. Mientras estas últimas vesículas se perdían en la distancia, el citosol se quedaba despejado, en calma, sólo alterado por pequeñas moléculas que se mecían suavemente, vagando aparentemente a la deriva. Era una visión reconfortante, tras un duro día de frenética actividad persiguiendo proteínas de un lado a otro, saltando de orgánulo en orgánulo y esquivando proteasas. Pero en aquel momento, sentados en el borde de un microfilamento de actina que terminaba en la esquina más recóndita de la célula, eran capaces por fin de olvidarse de toda esa locura microscópica. Aquel era un lugar donde nunca pasaba gran cosa, donde ningún canal de membrana abría ninguna puerta, donde no cabía ninguna mitocondria y los únicos componentes del citoesqueleto no tenían más tarea que hacer que apuntalar la membrana.
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