viernes, 4 de mayo de 2012

Con ciencia se hace el camino; #sinciencia no hay destino

Todos los días, en cientos de laboratorios de investigación diseminados por todo el mundo, casi al mismo tiempo hay una misma cantidad de personas gritando "¡Eureka!" que "¡Maldita sea mi estampa!" (o algún localismo equivalente). Constantemente se hace notar lo importante que es la vocación en este tipo de trabajos, y si bien no me gusta recalcarlo demasiado (es una excusa muy recurrente para propiciar condiciones laborales abusivas), es una evidencia que no se puede negar. Cuando pisamos por primera vez el laboratorio, inevitablemente estamos pensando en descubrir cosas, curar enfermedades, atrapar el escurridizo bosón de Higgs, erradicar el hambre en el mundo o revolucionar los materiales sintéticos. Estas ambiciones pueden desarrollarse de manera exacerbada, llegando a producir la falsa imagen de que los científicos son una élite sedienta de fama, unos ególatras obsesionados con ocupar un lugar en los libros de historia; pero creedme amigos, que esto supone una fracción bastante pequeña del total de trabajadores que se dedican a la investigación. Es más bien una caricatura, aunque es común encontrarse con personajes que se creen por encima de la media, o que por ser ciertamente inteligentes tienen derecho a menospreciar al resto de la humanidad. Pero normalmente estas ambiciones quedan bajo control y sencillamente propician algunos comportamientos excesivos como trabajar los fines de semana o machacar a los familiares con explicaciones farragosas que ni piden ni disfrutan. Algunos científicos llegan a desarrollar lo que se ha conocido como síndrome EDC, otros sencillamente se hacen un blog para dar rienda suelta, de manera inofensiva, a esa egolatría latente.

viernes, 27 de abril de 2012

Saber Antiguo (I): Los módulos de Scire.

... aquello estaba asqueroso, era de lo peor que había probado en su vida o, al menos, eso le parecía.
Sabedor de que la memoria,  su tipo al menos, engaña con frecuencia, se convenció de que no podía ser para tanto.  Recordó entonces lo que infinidad de veces había oído de boca de su bisabuela: "el que come escapa".  Recordó a aquel pequeño, amable y paciente ser contando historias de tiempos arcanos mientras lo alimentaba.  Recordó el final de la era dorada de los obsoletos propulsores Trium de ciclo combinado iónico-Nuclear-Bussard, recordó la proeza de las estaciones geotermales de Encélado, recordó  las catástrofes de las esferas Dyson de Centauri, recordó los tiempos del primer contacto, recordó cosas que acontecieron varios sextantes de unidades C antes de que él se hiciese materia y energía consciente de sí misma...

viernes, 20 de abril de 2012

Arte de poyata (II): primeras contribuciones


Damas y caballeros, me complace presentarles las magníficas, sorprendentes y en algún caso surrealistas aportaciones que nuestros lectores han mandado ante la convocatoria de "arte de poyata" lanzada hace unos días. Espero no haber olvidado ninguna, por favor de ser así recuérdesemelo en los comentarios.

viernes, 13 de abril de 2012

Diario de un viajero en el tiempo (II): Alemañolización

(pinchen aquí para leer la primera parte de este cronodiario)


Cronodiario. Lunes, 4 de abril de 2113

19:30 - Apenas me apeo del dispositivo de traslación temporal en Alemania, la misión adquiere un cariz totalmente distinto: a mi alrededor, encuentro un paisaje digno de la más anticipadora de todas las novelas de ciencia ficción ambientadas en el futuro: aeronaves, gigantescos rascacielos y cúpulas, y dispositivos mecánicos cuya función me resulta totalmente ignota. Además, según avanzo con la boca abierta, constato que en este futuro - y a diferencia de muchas novelas distópicas, profusas en atmósferas lúgubres y agobiantes - se ha tomado conciencia de la importancia de preservar el medio ambiente, pues la más alta tecnología convive con un espacio libre de gases, zonas verdes con la flora y fauna autóctonas intactas. Sigo boquiabierto y no puedo dejar de mirar las gigantescas maravillas que se alzan hacia el cielo a mi alrededor.

martes, 10 de abril de 2012

Ciencia NO es Élite, o ¿dónde están los genios?

Sobre el tijeratezo del I+D hay opiniones para todos los gustos. Es triste leer la noticia en el periódico de turno, pero más triste es ver los comentarios y opiniones que copan, a veces a cientos, el pie de la noticia.

¡Para todos los gustos oiga!, desde el científico encabronao hasta aquel que aplaude el recorte por que para qué gastar en eso del I+D. De todas las variedades y matices hay opiniones, pero sin duda, las más variopintas son aquellas, que de un signo u otro tratan a la ciencia y al cietífico como una élite. Unos: como es una élite hay que sufragar su investigación sea como sea. Otros: como son una élite, solo los genios deben de ver sufragada su investigación, los demas que se vayan a cascarla a otros paises que se creen genios y no lo son.


miércoles, 4 de abril de 2012

Diario de un viajero en el tiempo (I): investigando en busca de la investigación

 
Cronodiario. Lunes, 4 de abril de 2113
 
12:00 - Desde que salí del dispositivo de traslación temporal, las sorpresas no han parado de sucederse. Lo primero que me llamó la atención fue la increíble similitud entre el siglo XXII y 2013, fecha de la que partí. A nivel tecnológico y urbanístico, la España que he encontrado no difiere apenas de la que dejé atrás: los automóviles son más estilizados y sus diseños diferentes a todo lo visto antes, pero siguen funcionando por motores de combustión. El ambiente está enrarecido, de hecho. Algo parecido sucede con las edificaciones: si bien las líneas de los edificios se han refinado, sigue utilizándose mayoritariamente el ladrillo y el hormigón (ver ANEXO F para una descripción detallada de las localizaciones).

viernes, 30 de marzo de 2012

La luz de un nuevo día


Justo cuando las últimas luces de la estación se apagaban, una tenue luz azulada bañaba los corredores que recorrían el perímetro externo. La luz entraba por gigantescos ventanales que ocupaban casi toda la pared exterior, y el reflejo sobre las pulidas superficies metalizadas no hacía sino acrecentar un aspecto que a mucha gente le parecía frío, distante. Por eso pocos se entretenían en los pasillos, concentrándose en cambio en las salas comunes o retirándose a sus habitaciones. Pero por esa misma razón a Santiago le gustaba tanto pasar el último rato de la jornada en mitad de aquel pasillo, que en absoluto se le antojaba frío. Sentirse bañado por aquella luz azul, reflejada por el planeta donde había nacido, más bien le provocaba una sensación de paz, de estar en casa, pese a los miles de kilómetros que les separaban. Le costaba entender que nadie más disfrutase de la estampa; por más que pasasen todo el día trabajando con el planeta enfrente, él no llegaba a acostumbrarse, no dejaba de sentirse atraído hacia lo que para él era un espectáculo con el que despedir el día. Se preguntó cómo era posible que bajo unas condiciones de vida tan concretas y limitadas, rutinarias y con tan poco margen de maniobra, todavía siguieran surgiendo esas peculiaridades que hacían a unos seres humanos tan distintos de otros. Había algo en sus cabezas, codificado en sus genes, que los hacía tan distintos… justo en el momento en que pensaba esto, la estación comenzaba a sobrevolar la zona nocturna: enormes manchas iluminadas esparcidas sobre un manto negro, perfilando aquellos continentes tan familiares. La forma en que aquellas hileras de luces se esparcían y conectaban unas con otras le recordó la estructura de las conexiones neuronales. Sonrió ante semejante comparación que su cerebro acababa de realizar, casi instintivamente.
 
OrionTierraISS
La forma en que aquellas hileras de luces se esparcían y conectaban unas con otras le recordó la estructura de las conexiones neuronales… (imagen)

tierranoche

lunes, 26 de marzo de 2012

Reporteros ¡Jindetrés, sal! (18): U.S.A. (Costa Oeste)


Hoy es un gran día para la sección de Reporteros ¡Jindetrés, sal!, una de las más longevas de nuestro blog. No sólo porque supone el reclutamiento de nuevos y talentosos reporteros, sino que constituye la primera colección de instantáneas procedente de las américas. Además se nos ha remitido no sólo las fotos, sino una detallada crónica que recoge las experiencias de nuestros amigos por la costa oeste de los Estados Unidos. Desde la redacción del blog agradecemos públicamente la dedicación de @carlespal y Carla y esperamos que en sus próximos viajes encuentren de nuevo un huequecito para nuestra roñosa bandera.


martes, 20 de marzo de 2012

Arte de poyata


ATENCIÓN: Este post termina con una llamada a la colaboración lectora; si no tienen ganas de tragárselo enterito, ¡al menos escroleen hasta el final!


El banco de laboratorio, la bancada,  o la poyata (elegí este último término para titular el post por sus obvias connotaciones humorísticas) son todos ellos términos que designan ese lugar tan importante para un científico en sus momentos “de bata”, cuando se tiene que trabajar con tubitos y pipetas. Normalmente, cuando uno tiene que “cacharrear” suele utilizar potingues más o menos pringantes, por lo que se utilizan porciones de papel para cubrir a modo de mantelitos; a menudo esta cantidad de espacio en blanco sirve perfectamente como libreta de anotaciones improvisadas. Porque yo no sé los demás científicos, pero servidor si no tiene la calculadora a mano, es muy probable que necesite garabatear los cálculos que surgen cada dos por tres (seis) en el devenir de la vida experimental. Así que, si el papel de un currante cualquiera acaba lleno de reglas de tres, esquemas de trabajo, o notitas recordatorias, imaginad lo que sucede cuando el que escribe se encuentra con el papelito recién colocado, blanquito, un gigantesco lienzo esperando ser ilustrado.

jueves, 15 de marzo de 2012

Con los nuevos plásmidos Ubik, ¡sus ligaciones saldrán a la primera!

¿Qué es un plásmido? ¿De dónde sale el nombre de Ubik? ¿Se puede ligar en el laboratorio? ¿Se le ha ido a Dr. Litos definitivamente la pinza? Todas estas preguntas pueden surgir tras leer el título de este demencial post. Claro que algún lector espabiladete que haya leído la obra Ubik, de Philip K. Dick (primera pregunta respondida) ya se imaginará por dónde van los tiros. Bien, de todos modos, vamos a desconcertarlos un poco más porque antes de seguir respondiendo nos vamos a dar un garbeo por Rapture.
Bienvenidos a Rapture (fuente)