viernes, 16 de diciembre de 2011

Reporteros ¡Jindetrés, sal! (17): Batas blancas en Marrakech

Retorna una de las secciones más longevas y emblemáticas de esta pagana casa. Una nueva contribución por parte de un reportero de alto nivel, nada más y nada menos que Consuela. Los veteranos seguidores del blog la conocerán de sobra; para los nuevos, recomendar su interesantísimo blog de fotografía Con la suela en los talones. Recordemos también que Consuela dio un gran empujón a esta sección confeccionando ella misma su propia bandera inaugurada en esta entrada, y que le ha acompañado en todas las demás aportaciones que nos ha mandado (aquí y aquí). Incluso servidor de ustedes la utilizó en su periplo por tierras belgas y más recientemente en tierras vascas.

Bien, espero que este párrafo introductorio haya animado a todos aquellos que aún estén pensándose dar el salto a la fama y contribuir con sus propias aportaciones banderiles. Estamos a vuestra disposición, a ver si poco a poco vamos completando el mapamundi. Sin más dilación, es un honor para mi presentar las primeras fotos de nuestra historia tomadas en el continente africano: un nuevo objetivo conseguido.

Reporteros_Marrakech06
Consuela a punto de surcar los cielos cual gaviota.

viernes, 9 de diciembre de 2011

X, Y, sexo, tu padre, Adán y Toba

Ya dijimos que las mitocondrias y tu madre eran muy importantes, pero, ¿qué hay de tu padre?. Tu padre también es importante. De hecho si eres macho (que no machote) o mejor, hombre, niño, chico o de sexo masculino para ser más correctos, él, tu padre, tiene toda la culpa ( siglos culpando a la mujer por no tener hijo varón y resulta que la culpa era del padre... cuánto mal hace la ignorancia...).
En fin, adelantemos acontecimientos: a pesar de que siempre se diga que los hombres son más obscenos que las mujeres, al final desde el fondo de la genética lo que está claro que las mujeres son XX y el hombre sólo X....  Ahora que seguro que he captado algo de atención con estas alegorías al sexo y a tu padre... pasemos a hablar de tu padre, de dotaciones cromosómicas, cromosomas Y, Toba y Adán... en fin, casi todo... cosas de hombres.

Cada una de tus células, de las células de tu madre, de tu padre, de tu primo o de tu amigo Lucas tienen 46 cromosomas, todas menos los gametos reproductores (óvulo y espermatozoide, y ahí está el quid de la cuestión... pero paciencia y paso a paso). Te presento un cromosoma:


Imagen del cromosoma número 10 mediante microscopía electrónica de barrido (http://www.sciencephoto.com)

viernes, 2 de diciembre de 2011

Crónicas del Reino de Sal (I)

 Capítulo 1

Fuego en la aldea

En sus quince años de vida, el chico había visto bastantes cosas como para estar seguro de que no se podía confiar en las habladurías. Nunca había guiado sus pasos por aquello que otros aconsejaban, ni creía cualquier historia como si de una verdad absoluta se tratase. Era de los pocos que incluso cuestionaban algunas de las enseñanzas de los Educadores. Sin embargo en aquel momento, mientras las llamas devoraban su aldea, las mujeres huían despavoridas con los niños en brazos y los hombres eran acuchillados sin piedad, maldecía su estupidez al haber depositado todas sus esperanzas en algo que sólo conocía precisamente por habladurías, historias de borrachos y relatos inconexos. Pero cuando uno está a punto de perder la esperanza, se agarra a cualquier posibilidad por remota que ésta sea.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Lemmings: de la tundra al gel de agarosa, pasando por el monitor

El trabajo de los biólogos moleculares - y demás fauna que habita los laboratorios de biología, genética o similares -viene condicionado por un importante factor: la mayoría de nuestras herramientas son invisibles a simple vista. El ADN y las proteínas en solución son transparentes, más aún a las concentraciones que utilizamos y en esos tubitos diminutos que miden por microlitros (millonésimas de litro, recordemos las escalas). A decir verdad, el ADN es una molécula tan grande, y con una forma tan alargada, que si tienes un buen mogollón se convierte en un moco viscoso. Pero esa es otra historia, que seguramente podría dar para otro post.

Vayamos al grano (que mira que me cuesta, por Darwin): dependemos de técnicas indirectas que nos muestren con qué narices estamos trabajando. En el caso del ADN, para saber que lo que hemos amplificado mediante la técnica de PCR (me viene al pelo el post anterior del amigo Banchsinger) es el trozo correcto, necesitamos colocar un poquito de ese ADN en una sustancia gelatinosa y someterlo a corriente eléctrica. Debido a que los ácidos nucleicos tienen carga eléctrica negativa, avanzará a través de dicha sustancia en una única dirección, y sólo migrará más o menos rápido dependiendo de su tamaño. Al realizar esta “carrera” junto a una muestra de ADN que contiene trocitos de tamaños conocidos, a modo de patrón, podemos por comparación deducir que nuestra muestra tiene el tamaño deseado. Este proceso se conoce como electroforesis; en concreto, los ácidos nucleicos migran en geles de agarosa y para visualizar el resultado se utiliza una sustancia llamada bromuro de etidio, que se intercala en la molécula de ADN y al ser iluminada con luz ultravioleta brilla (como veis, otra técnica indirecta). Finalmente, uno ve una foto como ésta y distingue sus bandas "luminosas" correspondientes a cachos de ADN sobre un fondo negro que es el gel, algo tal que así:


Los agujeritos de arriba (pocillos) es donde se coloca el chorrito de solución con el ADN, y al aplicar la corriente la muestra avanzará hacia delante (el gel se corre horizontalmente; "abajo" en la foto es "delante" en el gel).


martes, 22 de noviembre de 2011

Vida Extrema III: Los cimientos de la nueva genética

1965, Thomas D. Brock y su señora M. Louise Brock, un matrimonio de biólogos tienen la tonta idea de buscar vida en unas muestras que tomaron en Emerald Pool (Yellowstone), un lago caliente, ácido y azufrado como el agua del infierno.




viernes, 18 de noviembre de 2011

Crónicas del Reino de Sal (Prólogo)

PRÓLOGO

Una suave brisa mecía los largos tallos que cubrían los campos, exuberantes tras la estación de las lluvias. Se extendían por todo el valle, dotando al paisaje de un verde intenso, y terminaban bruscamente allá donde se alzaban imponentes las montañas de la Cordillera Oscura. Una diminuta figura se levantó de repente entre las espigas, seguida de otra algo mayor. Salieron corriendo, persiguiéndose y serpenteando entre la hierba, hasta que la más retrasada saltó de golpe y embistió contra la primera. Ambas cayeron al suelo y rodaron unos metros, aplastando todo el césped y las tímidas florecillas que aquí y allá comenzaban a brotar. De nuevo sumergidos entre el verdor, los niños se reían a pleno pulmón. Habían pasado muchos días de lluvias y mal tiempo, y una simpleza como perseguirse entre los campos constituía una auténtica liberación, tras el duro trabajo que había supuesto trabajar día y noche sin poder salir de la aldea.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Se busca investigador (pipetas propias)

- Buenos días, tome asiento por favor.

- Buenos días, gracias.

- Bien, ahorrémosnos formulismos, que el día es largo y hay mucha gente en la cola de entrevistas. Leo en su CV que es usted bioquímico de formación, ¿no es así?

- Sí, efectivamente. Verá también que fui Premio Extraordinario de carrera en...

viernes, 4 de noviembre de 2011

Journal of Feelsynapsis: Número 1, ¡ya disponible!

Estimados lectores: como ya anticipamos hace algunas entradas, la última aventura en la que servidor se ha embarcado se llama Journal of Feelsynapsis y es una revista de divulgación propiamente dicha, sin chorradas, chistes de caca ni esas cosas por las que es famoso este blog. Tengo el honor de anunciar que ya está disponible para su visualización online o descarga en pdf el primer número, cuyo aspecto una vez maquetado y organizado es sencillamente espectacular.
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Como el tamaño de la revista es considerable, he pensado que la mejor forma de hacer picar vuestra curiosidad es mostrar la página de resumen para que podáis constatar qué tipo de contenidos se os ofrecen. Por citar algunos: entrevistas a uno de los blogueros de ciencia de mayor calado mundial (Bora Zivkovic, el sonriente personaje de la portada), la geología de Titán (satélite de Saturno, no la marca de pintura), la importancia de la biodiversidad, mujeres de ciencia, aves rapaces, biología de virus, el descubrimiento de la doble hélice de ADN, cáncer, antioxidantes, ilustración científica, Leonardo da Vinci, vacunas antiguas y modernas, ciencia forense,genómica, veterinaria, micorrizas, narvales (esos fascinantes cetáceos con un pincho en la frente)...



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Creo que el esfuerzo y el cariño demostrados por el creador y desarrollador de la idea, Quique Royuela (eroyuela para los amigos) merecen como mínimo que se le de la mayor difusión posible y de verdad, no os decepcionará si comenzáis a leer algunos de los trabajos. El editorial (que os reproduzco aquí abajo), sin ir más lejos, destila pasión y emoción por todos lados.

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Creo sinceramente que la variedad es una de las mejores bazas de este proyecto, y espero que si bien alguien se lanza a leer únicamente un artículo particular, por el camino sienta curiosidad por leer algún otro. Mi contribución en este número ha consistido en un artículo titulado ¿Qué tienen de raro las enfermedades raras?. Mi objetivo con este escrito es por un lado, explicar en qué consiste la "rareza" de dichas enfermedades, y porqué es importante su estudio. Como el formato de la revista lo permite, además me he explayado más de la cuenta y he añadido una sección más específica en la que describo las bases moleculares de la enfermedad rara en la que estoy trabajando. De este modo espero que el artículo atraiga, por un lado, a aquellos lectores y/o conocidos de formación no-científica que sienten curiosidad por ese tema tan raro (nunca mejor dicho) del que les hablo a menudo, despejando su curiosidad acerca de para qué narices tiene  uno que perder tiempo en eso (sí amigos, sé que lo pensáis, lo leo en vuestra mirada). Por otro lado, como decía, espero que los lectores "del gremio" aprendan algo más acerca de una enfermedad muy curiosa en cuyas bases moleculares se aúnan temas tan aparentemente dispares como el metabolismo de carbohidratos, la degradación de proteínas o la neurodegeneración.

¿Habré conseguido mis objetivos? Pues ya sabéis, sólo hay una manera de averiguarlo...

Para cerrar el post, quisiera hacer hincapié en lo increíble que es que un montón de gente que no nos conocemos DE NADA, hayamos sido capaces de trabajar en este proyecto conjunto, con gran ilusión, y sin más recompensa que ver un trabajo bien hecho y sobretodo poder compartir con la mayor cantidad de gente posible esa pasión que nos une, el pegamento que aglutina una veintena de personalidades distintas, varias generaciones, profesiones dispares y estilos de escritura diferentes: ese pegamento es la CIENCIA, y la irrefrenable necesidad que tenemos de compartirla con los demás.

Por supuesto, es una aventura que acaba de comenzar, y tenemos mucho que aprender de este alocado primer número, a partir del cual nos hemos conocido a fondo y hemos creado un foro de discusión y trabajo con un buen rollo increíble. Creo sin duda que pese a muchas cosas que tengamos que mejorar, el primer paso tiene bastante firmeza como para seguir avanzando en la dirección correcta. Pero para ello, necesitaremos también de vuestra ayuda.

Que lo disfrutéis.

ENLACES: la red social Feelsynapsis, que estrena además un renovado y lujoso look; y el enlace directo a la revista desde donde podéis leerla cómodamente, o descargarla en formato pdf (en los iconos de la parte inferior izquierda, un disquete donde dice "save pages", podéis guardar páginas seleccionadas, o toda la revista).

Y para los vaguetes  (cómo os conozco...) podéis descargar el pdf completo pinchando directamente aquí.

domingo, 30 de octubre de 2011

¡No puedo creer que no sea... caca!

NOTA 1: La siguiente historia puede contener fragmentos ofensivos para algunos lectores, pues existen dos tipos de personas: aquellas a las que les hacen gracia las cochinadas (individuos capaces de reírse de un chiste de pedos durante horas, por ejemplo) y las que las consideran un campo incompatible con cualquier tipo de hilaridad. Por si alguien aún lo duda, me encuentro entre el primer grupo de personas.


NOTA 2: Este escrito está parcialmente basado en hechos reales. Dado el escatológico y vergonzante carácter de esos hechos, se ha alterado sustancialmente el nombre del protagonista.


Se encontraba Abelardo disfrutando de una maravillosa tarde de sábado en el teatro junto a algunos amigos, después de haber compartido una opípara comida en un agradable restaurante del paseo marítimo. Repantingado en su butaca, reía sin parar las ocurrencias de un humorista feliz y dicharachero, totalmente ignorante de que estaba a punto de protagonizar uno de los episodios más bochornosos, embarazosos y misteriosos de su existencia como ser humano.

lunes, 24 de octubre de 2011

La catástrofe del CIPF

Todos aquellos relacionados con el mundo de la ciencia habrán oído acerca de los recientes acontecimientos en el Centro de Investigación Príncipe Felipe, que han resultado en la eliminación de la mitad de los grupos de investigación que lo formaban (al menos eso es lo que ha trascendido, todavía está la cosa muy caliente, pero no pinta nada bien). Es difícil para mí escribir objetivamente acerca de este hecho, pues me atan lazos muy fuertes al centro donde realicé la mayor parte de los años de mi tesis doctoral, años que asocio invariablemente a un periodo fantástico, donde me formé como investigador y como trabajador, donde me especialicé en lo que más me apasiona y donde conocí las personas y lugares que han forjado mi carácter en esta reciente etapa de mi vida. Es difícil obviar que el laboratorio donde aprendí todo lo que sé, donde nacieron mis primeras publicaciones, donde conocí a algunos de mis mejores amigos, pueda desaparecer en la nada. Pero voy a intentarlo, para intentar solventar un problema que creo que es de base y que he introducido casi inconscientemente en la primera línea del texto: esta es una grave noticia, sí, pero no debería serlo sólo para aquellos relacionados con el mundo de la ciencia.

Se oirán muchas cosas - se han oído ya - en torno a las razones que han llevado a tan drástica situación. Yo mismo he leído en estos últimos días algunas frases que denotan lo poco asumido que está para la sociedad en general que lo que hacemos entre estas asépticas paredes no es para nosotros, para nuestro gustito personal, nuestros egos elitistas ni nuestras vocaciones desmedidas ansiosas de prestigio internacional (vale, sí, nos divierte y nos encanta, ya estaría bien que a cada uno le gustase de ese modo su propio trabajo). No se trata de ajustes presupuestarios, de una respuesta a una crisis no deseada por nadie. Ajustes es lo que se ha hecho en todas las instituciones que dependen del Estado, se han bajado sueldos (lo sé de buena tinta), y ha habido no pocos despidos; pero son unas pérdidas puntuales y graduales que, si bien no ayudan precisamente al desarrollo de la ciencia ni a la consolidación de una profesión llena de abruptos obstáculos, pueden ir superándose poco a poco. Pero la eliminación de un porcentaje tan elevado de investigadores, de grupos enteros, es algo inaudito y terrible. Algo que requiere de una justificación y una serie de explicaciones satisfactorias, y el problema no es sólo que no existan esas explicaciones, sino que nadie las está exigiendo más allá de los directísimamente afectados. 

Es vox populi que el Centro ha tenido una gestión nefasta desde su creación, y está bastante claro para todos los que saben un poco del tema que los efectos de recortes y crisis no hubieran tenido jamás esta magnitud de haberse gestionado los recursos en pro de la investigación y no de intereses políticos y privados. No voy a extenderme en detalles, el que quiera informarse no tiene más que bucear un poco y leer noticias como este resumen, o artículos perfecta y sabiamente escritos (y bastante aterradores, dicho sea de paso) como este.  Mi granito de arena consistirá simplemente en intentar responder dos preguntas muy simples:

1) ¿Es la baja productividad y eficacia de los grupos de investigación, y no la mala gestión, la causante de los despidos? 

2) ¿Hasta qué punto afectan  estos hechos a la sociedad en su conjunto?


IMGP0438