Dos años, después de una demencia forjada en un laboratorio de bioquímica, biología molecular y genética, enfocado a la biomedicina, aquí estamos (aún). Una idea de nuestro mentor y maestro Dr. Litos, que fue atizada por nuestro diario delirio. No parecía que fuese a durar, nació como un engendro pequeño y deforme, parecía que no sobreviviría mucho... resultó ser un Tardígrado. No obstante, todo aquel que escribe, en éste caso blogo-chorradas (más o menos serias), se ha preguntado alguna vez qué sentido tiene perder el tiempo delante de la máquina de escribir (ya bolígrafo, ya computador). Máxime cuando es obvio, que el tiempo-esfuerzo que invierte en ello generan un resultado que es igual a NADA (ni siquiera económico). NADA en la blogosfera global, y NADA DE NADA 1000x en los cuatrillones de palabras escritas por el ser humano desde que empezó a rascar las paredes de las cavernas. Podemos decir que queremos divertir, informar, aprender, enseñar, expresarnos, exponer nuestra visión del mundo a la gente, discutir, patalear, pelear con la palabra, pretender ser el más listo o tener la razón... Podemos ser más ambiciosos e intentar cambiar el mundo desde nuestras ideas escritas en un papel o tarjeta de silicio...Todo lo anterior (y seguramente más) es cierto en mayor o menor medida para cada cual. Pero cuando se es consciente de que lo que se escribe, con más o menos esfuerzo o dedicación, es NADA, y la NADA no cambia Nada (o acaso, algunas personas leen algo que no sabían, o reflexionan sobre algo, pero que no vale para nada en su mundo), ¿porqué seguimos perdiendo el tiempo?
Quizá para algunos estas demencias blogueriles no son NADA, sino ALGO. No hablaré por los demás porque casi no me conozco ni a mí mismo. Entonces, ¿Para qué me es ÚTIL a mí esta NADA y la dedicación que conlleva? Me lo he preguntado muchas veces, sobre todo después de algún post de esos de recopilación de datos que cuestan un "güevo", de pensar y de escribir. Mi respuesta a mi mismo ha sido, "has aprendido bastante esta semana"... pero esa no es la auténtica o toda la verdad. Cual es pues la verdad completa mas allá de haber aprendido a escribir en el teclado casi sin mirarlo, cuando hace un año que fue cuando empecé mas o menos seriamente en este blog, era incapaz de escribir 3 letras sin mirar. Mí auténtica verdad en palabras duras es, al principio la soledad (empecé a escribir asiduamente aquí nada mas llegar a Teutonia), y después el ego, si queréis, el disfrute de gustarse a uno mismo cuando se hace algo con lo que, Útil o no, se goza. Es cierto que todos los demás argumentos tienen mucho peso, pero es como cuando alguien sale a correr cinco días a la semana 5 ó 10 km, o hace de la bicicleta una prolongación de su cuerpo, no lo hace solo por salud, lo hace porque a pesar de ser mediocre corriendo o rodando, se gusta durante el esfuerzo y después del esfuerzo. Lo mismo que el aficionado a cualquier Arte, lo mismo que el escalador o el motorista, ¿que saca un ti@, pintando un bonito u horrible cuadro, colgado con sus garras de una roca, o montado en una moto que pisa con sus ruedas la delgada línea que separa la vida de la muerte?... NADA aparte de gozo por ver su ego colmado haciendo algo que quiere hacer. El ego no parece tener utilidad pero está en la condición humana desde sus albores, y su satisfacción, en justa medida, nos ha dado alas.
Quizá para algunos estas demencias blogueriles no son NADA, sino ALGO. No hablaré por los demás porque casi no me conozco ni a mí mismo. Entonces, ¿Para qué me es ÚTIL a mí esta NADA y la dedicación que conlleva? Me lo he preguntado muchas veces, sobre todo después de algún post de esos de recopilación de datos que cuestan un "güevo", de pensar y de escribir. Mi respuesta a mi mismo ha sido, "has aprendido bastante esta semana"... pero esa no es la auténtica o toda la verdad. Cual es pues la verdad completa mas allá de haber aprendido a escribir en el teclado casi sin mirarlo, cuando hace un año que fue cuando empecé mas o menos seriamente en este blog, era incapaz de escribir 3 letras sin mirar. Mí auténtica verdad en palabras duras es, al principio la soledad (empecé a escribir asiduamente aquí nada mas llegar a Teutonia), y después el ego, si queréis, el disfrute de gustarse a uno mismo cuando se hace algo con lo que, Útil o no, se goza. Es cierto que todos los demás argumentos tienen mucho peso, pero es como cuando alguien sale a correr cinco días a la semana 5 ó 10 km, o hace de la bicicleta una prolongación de su cuerpo, no lo hace solo por salud, lo hace porque a pesar de ser mediocre corriendo o rodando, se gusta durante el esfuerzo y después del esfuerzo. Lo mismo que el aficionado a cualquier Arte, lo mismo que el escalador o el motorista, ¿que saca un ti@, pintando un bonito u horrible cuadro, colgado con sus garras de una roca, o montado en una moto que pisa con sus ruedas la delgada línea que separa la vida de la muerte?... NADA aparte de gozo por ver su ego colmado haciendo algo que quiere hacer. El ego no parece tener utilidad pero está en la condición humana desde sus albores, y su satisfacción, en justa medida, nos ha dado alas.






